La Iglesia católica mexicana pidió no normalizar la crisis de desapariciones en México y exhortó a acompañar a las familias buscadoras. El pronunciamiento se dio en el editorial dominical del semanario Desde la fe, en un contexto en el que organismos internacionales presionan para que la ONU eleve el caso mexicano ante la Asamblea General.

Actualmente, México registra más de 133 mil personas desaparecidas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). La Arquidiócesis de México advirtió que las familias enfrentan indiferencia, desgaste emocional y falta de apoyo institucional en sus labores de búsqueda, además de riesgos de seguridad y afectaciones económicas.

La institución señaló que las familias viven “atrapadas entre la esperanza y la incertidumbre” y subrayó que necesitan una sociedad que las escuche. También criticó que la respuesta oficial permanezca entre trámites y discursos sin resultados efectivos, reclamando investigaciones responsables y acompañamiento integral.

El pronunciamiento ocurre mientras más de 80 colectivos enviaron una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, solicitando que el caso sea llevado con urgencia ante la Asamblea General. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió recientemente que México enfrenta una crisis simultánea de desapariciones e identificación forense, con más de 70 mil cuerpos sin identificar bajo custodia estatal.

El Comité contra la Desaparición Forzada (CED) analiza elevar el caso mexicano ante la ONU al considerar que las desapariciones podrían constituir “crímenes de lesa humanidad”. Este escenario aumenta la presión internacional sobre México para aceptar mayor acompañamiento y supervisión en la atención a las víctimas.