México cuenta con 7,267 salas de cine y ocupa el cuarto lugar mundial en taquilla audiovisual. Sin embargo, la inseguridad ha reducido la asistencia: el 23.4 % de los mexicanos mayores de 18 años dejó de acudir a los auditorios por temor a ser víctima de un delito, según el último Anuario Estadístico de Cine Mexicano elaborado por la Secretaría de Cultura y el Imcine.
El fenómeno es más marcado en estados con altos índices de violencia, como Tabasco (52.9 %), Sinaloa (48.2 %), Guerrero (33.3 %) y Guanajuato (31.9 %). Además, el 62.6 % de la población reconoció que impide a los menores salir solos por miedo a la inseguridad, lo que afecta directamente a los jóvenes que buscan cultivar su gusto por el cine.
Otro factor que limita la asistencia es la distancia que deben recorrer los habitantes para llegar a un complejo cinematográfico. Mientras en la Ciudad de México el promedio es de menos de 1.6 km, en Oaxaca se eleva a más de 33 km y en Chiapas a 30.2 km. En el norte, Durango registra 32.53 km y Zacatecas 27.67 km, lo que evidencia una brecha cultural y de acceso.
El informe también señala que 30.3 % de la población —más de 21 millones de personas— no muestra interés por el cine porque no se entera de los estrenos o presentaciones en su localidad. Esta falta de información contribuye a la desconexión cultural y reduce el impacto de la producción nacional.
El Anuario se publica en medio de la expedición de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, que busca impulsar la producción y exhibición de obras mexicanas. A pesar de ello, el sector cinematográfico facturó 21,619 millones de pesos, apenas el 0.07 % del PIB nacional.



















