La influencer Paola Márquez, originaria de San Luis Potosí, fue hallada muerta este fin de semana. La noticia fue confirmada por su padre, Hércules Márquez, a través de redes sociales, donde expresó: “Hoy se fue un pedazo de mi vida”.
El velorio se realizó este domingo 31 de mayo en la localidad de Huichihuayan, municipio de Huehuetlán, mientras que el lunes 1 de junio será sepultada en el panteón local. Autoridades y familiares confirmaron que un pariente la encontró inconsciente en su casa y, pese a la llegada de paramédicos, ya no presentaba signos vitales.
Paola Márquez tenía 30 años y se había convertido en una figura reconocida en redes sociales, especialmente en TikTok, donde acumulaba 1.7 millones de seguidores. Su contenido se centraba en reflexiones, consejos de vida, humor y covers musicales.
En su perfil se describía con la frase: “De la vida no pido mucho, solo quiero saber que intenté todo lo que quise”. Sus últimas publicaciones abordaban temas de desamor y decepciones personales.
Primeros informes señalan que la influencer podría haber padecido depresión, un tema que ella misma compartió en varios de sus videos. En uno de ellos expresó sentirse cansada de aparentar bienestar y de enfrentar constantes episodios de tristeza e inseguridad.
Aunque no se han dado detalles oficiales sobre la causa de su muerte, sus mensajes recientes reflejaban un estado emocional complejo.
Tras conocerse la noticia, el Gobierno Municipal de Huehuetlán externó sus condolencias a familiares y amigos de Paola Márquez. En redes sociales, seguidores y creadores de contenido también han manifestado su pesar por la partida de la joven, recordando su autenticidad y cercanía con la comunidad digital.
El caso ha generado conversación sobre la importancia de la salud mental y el acompañamiento en situaciones de vulnerabilidad.



















