El diario Los Angeles Times publicó que los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo Montaño y Américo Villarreal Anaya, son investigados por el gobierno de Estados Unidos y que habrían perdido sus visas como parte de procesos penales. La noticia generó reacciones inmediatas en México, incluyendo la de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien abordó el tema en su conferencia matutina en Palacio Nacional.
“Salió una nota en Los Angeles Times, de dos gobernadores. Entiendo que ellos tienen que aclarar”, expresó Sheinbaum, al tiempo que cuestionó la intención detrás de la supuesta revocación de visas y su divulgación pública. “Tenemos todo el derecho, al menos de la duda”, puntualizó.
Según el medio estadounidense, Durazo estaría bajo investigación por presuntos vínculos con el crimen organizado, mientras que Villarreal es señalado por contrabando de combustible (huachicol). No obstante, el periódico indicó que ambos continúan ingresando regularmente a Estados Unidos en el marco de programas de cooperación con autoridades de ese país.
El reporte también recordó que en abril pasado el Departamento de Justicia acusó al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros funcionarios de esa entidad por supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa y el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron categóricamente las acusaciones. Paloma Terán, titular de Comunicación Social en Sonora, aseguró que Durazo mantiene una visa vigente y no ha recibido notificación alguna de investigación. En Tamaulipas, Gerardo Algarín calificó las afirmaciones como “señalamientos falsos” sin pruebas ni documentos oficiales que las respalden.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum sugirió que la divulgación de estas versiones podría tener un efecto intimidatorio. “Cuando uno está tranquilo de sus convicciones y la certeza de lo que está haciendo… pueden venir estas cosas, pero ¿cuál es el interés?”, manifestó.
















