Las horas previas al arranque de la Copa del Mundo de la FIFA no solo se viven con intensidad en las canchas, sino también en las altas esferas de la diplomacia internacional. Las autoridades deportivas de México y Sudáfrica sostuvieron una cumbre bilateral estratégica en la capital del país con el firme objetivo de estrechar lazos, compartir metodologías de alto rendimiento y robustecer el tejido social a través del balompié.
La reunión de gala tuvo como sede las instalaciones de Villas Tlalpan de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). El encuentro estuvo liderado por el director general del organismo mexicano, Rommel Pacheco Marrufo, y el ministro de Deporte, Arte y Cultura de Sudáfrica, Gayton McKenzie, quienes coincidieron en que el deporte es la herramienta gubernamental más poderosa para transformar entornos vulnerables.
Durante su mensaje de apertura, el exolímpico Rommel Pacheco cobijó a la delegación africana y aplaudió el misticismo del choque que abrirá las acciones en el Coloso de Santa Úrsula. “Estamos muy contentos de que nos visiten. En el deporte siempre hay un ganador y un perdedor, pero el mayor triunfo es dar todo en el campo. Sé que ustedes se llevarán el cariño y aplauso de todo México”, externó con entusiasmo.
Uno de los puntos medulares del día fue la presentación formal ante los ojos del mundo del proyecto Mundial Social México 2026. Esta iniciativa, impulsada de forma prioritaria por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca utilizar la ventana mediática del torneo de la FIFA para sembrar un legado masivo de activación física y captación de talentos en los sectores más rezagados del país.



















