La selección de Corea del Sur inició de forma exitosa su participación en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 al derrotar dos goles por uno a República Checa en el Estadio Guadalajara este junio. Con una actuación destacada del mediocampista In-beom Hwang y una anotación decisiva en la segunda mitad, los Tigres de Asia sumaron sus primeros tres puntos del certamen. El triunfo desató la euforia en la Perla Tapatía, donde miles de seguidores locales se unieron a la fanaticada asiática para alentar al conjunto vencedor durante los 90 minutos.
Al finalizar el encuentro, el atacante del Besiktas de Turquía, Hyeon-gyu Oh, expresó en la zona mixta su profunda gratitud hacia el público mexicano por las muestras de afecto desde el silbatazo inicial. El delantero confesó que los cánticos de la tribuna resultaron vitales para mantener la intensidad física en los momentos más complejos del partido. Para el autor del gol definitivo, la calidez de la afición local fungió como la fuente de energía necesaria que impulsó al plantel a luchar hasta el último segundo.
Hyeon-gyu Oh reveló que después del almuerzo experimentó un cuadro de fiebre alta que puso en duda su participación en el compromiso mundialista. Gracias a la rápida intervención y cuidados del cuerpo médico de la delegación surcoreana, el atacante logró recuperarse a tiempo para integrarse al banco de suplentes y esperar su oportunidad en el esquema táctico.
La oportunidad llegó en la parte complementaria cuando el director técnico ordenó la salida de la estrella Heung-min Son para permitir el ingreso de Oh. El estratega instó al delantero a buscar constantemente el arco rival con disparos de media distancia, instrucción que le brindó la confianza necesaria.



















