El reencuentro entre Inglaterra y Croacia en la Copa del Mundo volvió a regalar un espectáculo repleto de goles, garra y drama táctico. El combinado inglés terminó por imponer su jerarquía en el complemento para derrotar 4-2.

El partido se rompió muy temprano tras una jugada inverosímil. Luka Modric cometió un error de concentración infantil dentro de su propia área al esperar el bote del esférico, cometiendo un penal sobre la pierna del extremo Noni Madueke.

Harry Kane asumió la responsabilidad desde los once pasos; aunque el guardameta Dominik Livakovic detuvo el primer disparo, el VAR ordenó repetir el cobro debido a que el arquero se adelantó sobre la línea de meta. En la segunda oportunidad, el delantero del Bayern Múnich no perdonó y colocó el 1-0 al minuto 9.

La escuadra dirigida por Gareth Southgate apostó por la velocidad de Madueke (quien saltó como titular por encima de Bukayo Saka) y el despliegue físico de Jude Bellingham, dominando el trámite del juego. No obstante, Croacia reaccionó al minuto 36 con un potente disparo desde fuera del área cortesía de Martin Baturina para decretar el empate parcial.

La alegría balcánica duró un suspiro. Al 42, Kane apareció sin marca en un tiro de esquina para conectar un ftestarazo imperial y devolverle la ventaja a los inventores del fútbol. Lejos de bajar los brazos, los Vatreni respondieron en la última jugada del primer tiempo gracias a una volea excelsa de Petar Musa, tras una asistencia de fantasía de Ivan Perišić, mandando el juego al descanso con un electrizante 2-2.

El guion del complemento se tiñó por completo de blanco. Apenas al inicio de la segunda mitad, la joya del Real Madrid, Jude Bellingham, se internó en territorio rival por la banda izquierda y sacó un disparo cruzado impecable que batió las redes de Livakovic para el 3-2.

Croacia intentó reaccionar sacando de la cancha a Modric al minuto 58 para dosificar piernas, pero el vendaval inglés fue absoluto. Livakovic evitó una goleada de escándalo con media docena de atajadas milagrosas, hasta que el recién ingresado Marcus Rashford aprovechó las facilidades defensivas en el tramo final para poner el 4-2 definitivo en el marcador.