Toy Story 5, la nueva entrega de Disney y Pixar, llegó a los cines con un éxito en taquilla y una recepción mayoritariamente positiva, que hacen de ella una de las cintas más prometedoras de este 2026.
Dirigida por Andrew Stanton, uno de los cineastas más reconocidos de Pixar, la película marca el regreso de Woody, Buzz Lightyear, Jessie y el resto de los juguetes en una historia que enfrenta a los personajes con un desafío contemporáneo: la creciente dependencia de los niños hacia los dispositivos electrónicos.
La trama presenta a los juguetes tratando de mantenerse relevantes para Bonnie, quien comienza a interesarse más por una tableta inteligente llamada Lilypad que por sus juguetes tradicionales. La historia entonces explora el choque entre el juego físico y el entretenimiento digital, mientras Jessie asume un papel central en la aventura.
De acuerdo con analistas, Toy Story 5 podría registrar el mejor estreno del año en Estados Unidos. Las proyecciones más recientes apuntan a una apertura doméstica de entre 150 y 175 millones de dólares, mientras que la recaudación mundial durante su primer fin de semana podría superar los 275 millones de dólares.
Por su parte, la recepción crítica ha sido mayoritariamente positiva, aunque no unánime. El sitio Rotten Tomatoes la ubica alrededor del 92 al 94 por ciento de aprobación, mientras que varios analistas destacan que, pese a no alcanzar el impacto emocional de las mejores entregas de la saga, mantiene el encanto característico de la franquicia.
Medios especializados han descrito la cinta como una secuela “conmovedora”, “sólida” y “sorprendentemente fresca”, mientras que otros la califican de entretenida pero menos innovadora que sus predecesoras.



















