La designación de Pedro Pierluisi como secretario de Estado, programada para este día, no fue votada por el Senado de Puerto Rico en su sesión extraordinaria, y decidió dejar en manos del Tribunal Supremo la legitimidad de su ocupación del cargo de gobernador.

Pierluisi juramentó el viernes pasado como gobernador tras la renuncia de Ricardo Rosselló, efectiva el viernes a las 5:00 de la tarde, pero la Constitución establece que para que dicho nombramiento sea correcto, debe ser aprobado por ambas cámaras legislativas.

Además de provocar una posible crisis constitucional y levantar señalamientos de que el funcionario usurpó el cargo, el desenlace legislativo causó que el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, radicara la noche del lunes una demanda ante el Tribunal de Primera Instancia de San Juan para impugnar la juramentación de Pierluisi.

El diario El Nuevo Día informó este lunes que el Tribunal Supremo ordenó que «ante la premura de lo planteado en la solicitud de certificación, se acorta hasta mañana, martes 6 de agosto de 2019 a las 12:00 del mediodía, el plazo para que todas las parte presenten sus alegatos de forma simultánea».

Una vez que fuera alcanzado el quórum para ser confirmado, Pierluisi hubiese necesitado de una mayoría simple, pero de hecho Rivera Schatz reafirmó que el nominado no contaba con los votos necesarios para su aprobación en la Cámara Alta.