En mi texto de la semana pasada hablé acerca de la última película del director británico Edgar Wright: “Baby: El Aprendiz del Crimen”; un blockbuster de relevancia para el director ya que lo pone en la mira del mercado internacional comercial, alejándose de lo que venía realizando previamente.
Sin embargo, también hice mención de sus cintas pasadas, dentro de las cuales sobresale la adaptación al cine de la saga de novelas gráficas del autor e ilustrador canadiense Bryan Lee O’Malley: “Scott Pilgrim”. Proyecto el cual podría decirse que fue su primer blockbuster, mas fue un intento fallido.

La razón por la cual esta adaptación haya sido tan ignorada se debe, tal vez, a dos razones:
- La historia

Lee O’Malley nos relata la vida de Scott Pilgrim, un joven canadiense que vive de arrimado con su amigo gay y que tiene un banda de rock con sus amigos de la preparatoria, y quien busca arreglar su roto corazón saliendo con una chica mucho menor que él.
Pero cuando aparece la gringa Ramona Flowers, Scott hará lo imposible por conseguir su amor, incluso pelear con los siete malvados exnovios de Ramona para conquistarla, lo cual convertirá su vida en un emulo de un videojuego.
La historia, utilizando la comedia referencial y sarcástica enfocada a temas como la música independiente, los videojuegos y una jerga generacional hacen de esta una historia poco convencional y difícil para poder identificarse.
- El trabajo cinematográfico de Wright
La visión de Wright, como lo he dicho, es innegable; logra condensar la saga en un metraje de dos horas, con una saturación de gags y efectos visuales que construyen un universo de un humor único, así como la construcción de personajes atípicos y muy bien definidos.
Sí, personajes memorables, pero que solo apelan a una generación en específico con cierto tipo de aficiones y vivencias.
Scott Pilgrim no es solo una de mis novelas gráficas favoritas, sino también una de mis películas favoritas en la vida, pero no niego que me llega en forma muy personal, efecto que no logra en un público masivo. Es pues, una película de nicho.
Esto no la hace un fracaso, sino un éxito para con quien se dirige. De los 60 millones de dólares que costó, la cinta no logró recuperar su inversión a nivel internacional, pero logró una ‘secta’ tremenda de fans tras su lanzamiento en formatos caseros y plataformas de streaming, convirtiéndola así en UNA PELÍCULA DE CULTO.
Agosto es el mes de esta obra, ya que el día 13 celebra años de haberse estrenado comercialmente en Estados Unidos, y asimismo, el 18 cumple años de haberse lanzado el primer tomo de la novela gráfica “Scott Pilgrim y las Maravillas de su vida”.

Por lo cual este 2017 el primer tomo de la novela cumple 13 años de su lanzamiento (18/agosto/2004), y la película cumple 7 años de su estreno en EU (13/agosto/2010).
En México la cinta sí llegó a estrenarse en cines (octubre de 2010 para ser exactos), aunque lamentablemente con 21 copias para todo el país, privando a varias ciudades de la entidad de poderla disfrutar en su formato obligado.
¿Te gustan los videojuegos y la música indie underground? ¿Te encuentras entre las generaciones X y Y? ¿Has hecho hasta lo imposible por poder estar con el amor de tu vida? ¡Esta talvez sea tu película!
Te invito a darle una oportunidad a esta gran obra de culto, tanto en su versión de novela gráfica la cual puede conseguirse en sus seis tomos tanto en formatos digitales como en cualquier lugar donde vendan cómics del país, o bien, con su adaptación cinematográfica dirigida por Edgar Wright, la cual puedes encontrar en Netflix.
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