Con líneas de crédito por más de un centenar de millones de pesos al finalizar el año, la Financiera Nacional  de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero impulsa en Hidalgo la agricultura protegida, o de invernadero, con lo que se triplicará el número de empresas que exportan jitomate a los Estados Unidos, las cuales han sido impulsadas por ex migrantes que han retornado a Hidalgo.

Yolanda Ferrera Martínez, delegada de dicha financiera, informó que se trabaja con grupos de ex migrantes del Valle de Tulancingo, Zempoala, Chilcuautla, El Arenal, Nopala, Tecozautla, entre otros municipios.

Se trata de  hidalguenses que laboraron por muchos años en Estados Unidos y Canadá, y que han sido deportados de la Unión Americana o retornaron por decisión propia, y que aplican en el estado los conocimientos que adquirieron en esos países trabajando en campo abierto o en invernaderos.

“Parece cuestión de magia como han llegado, utilizan ahorros para comenzar a producir y contagian con su entusiasmo a sus familias, amigos, vecinos; estamos hablando ya de comunidades como La Estancia, en Chilcuautla, en donde la principal actividad lo es la producción de jitomate en invernadero”, afirmó la funcionaria federal.

Pero más que magia, señala, se trata de una mística de trabajo que les lleva a laborar 16 horas diarias, en promedio, como hacían cuando eran migrantes, y a una búsqueda constante de mecanismos para ser más productivos.

Por ejemplo, trabajan ya para comenzar a producir también pimiento morrón destinado al mercado de Estados Unidos, “y además, comenzar a producir orgánicamente, para un mercado selecto estadounidense.”

La financiera hace llegar líneas de crédito de entre tres y 30 millones de pesos a estas empresas, que aglutinan ya a cientos de productores, tanto para la compra de invernaderos como de equipo y materias primas.

“De seguir como van, que pienso que así ocurrirá, la producción agrícola protegida será el destino de gran parte de la agricultura hidalguense, en especial en aquellas zonas, como municipios del Valle del Mezquital, que cuentan con agua excelente, de pozo, permitiéndoles cumplir con uno de los principales requisitos para los productos orgánicos.”

Añadió que se trata de ex migrantes muy apreciados en sus comunidades, pues además de impulsar la agricultura protegida, generando empleo, comparten sus conocimientos y ayudan en las comunidades para producir para el autoconsumo en huertos familiares.

“Son migrantes que han regresado a Hidalgo y comparten aquí los conocimientos adquiridos durante 20, 30, 40 años de trabajo en Estados Unidos y Canadá.”

La financiera impulsa también variados proyectos más, que involucran a grupos de hombres, de mujeres, que han creado micro y pequeñas empresas en los más variados giros comerciales, de producción  agrícola o de servicios.