El Seguro Social advirtió que el deseo compulsivo-obsesivo de tomarse demasiadas fotos a uno mismo, conocidas también como selfies, y publicarlas en las redes sociales con el afán de recibir una retroalimentación mediante las mismas, puede ser el inicio de un trastorno mental.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en su delegación Hidalgo, informó que la selfitis mental es la alteración en el razonamiento, el comportamiento y la percepción del ser humano de su realidad, con el fin de “compartir” con sus amistades en las redes sociales, tanto conocidas como desconocidas, cuál es su estado de ánimo o lugar en el que se encuentra, para recibir aprobación del mismo.
Héctor Joel Rojas, psicólogo perteneciente al Centro de Capacitación y Calidad del IMSS estatal, comentó que independientemente de la aceptación virtual, es importante reconocer con qué frecuencia la persona está tomándose fotografías a sí mismos, para detectar si se trata de una enfermedad.
Explicó que existen tres grados de selfitis, que se clasifican en el número de tomas de fotografías que se realizan al día.
La “normal” es cuando la persona se toma tres fotografías al día, pero cuando ya se cataloga como inicios de un trastorno es en la aguda, cuando se toma más de cuatro y la crónica, cuando ya es catalogada como una enfermedad mental.
El psicólogo detalló que regularmente este tipo de trastorno revela una falta de confianza en sí mismo, “son personas que tiene bajo su autoestima y escatiman aceptación mediante los demás, por lo que si no se controla, puede detonar enfermedades más graves”.
Joel Rojas señaló que por eso es importante que los padres de familia tengan un control con las actividades de sus hijos y se recomienda acudir a sus estudios regulares, y en caso de sospechas de inicios de esta enfermedad de la selfitis, los invitó a que se acerquen a su Unidad de Medicina Familiar más cercana, para platicar con una especialista y tener un tratamiento adecuado.

















