Los efectos del trabajo político han transcurrido hasta el momento, en su peor parte, posiblemente ser los inicios de las campañas por y para la mayoría de los mexicanos quienes, actualmente y como siempre sucede en estos tiempos, nadie sabe verdaderamente hacia dónde va a dirigir su voto, ya sea partido o candidato, porque hasta el momento, y una vez más, hay quienes no se han atrevido a decir realmente la manera en que van a resolver los problemas que afectan a México, al estado, los municipios, y por ende, hasta las colonias y barrios que es donde más se refleja la realidad.
Sin embargo, como parte de sus campañas, no solamente los presidenciables, sino los candidatos a senadores y diputados federales que ya tienen casi un mes de campañas, han intentado retomar algunos temas; pero al darse cuenta que algunos de estos como la inseguridad, la corrupción y la impunidad es en lo que han contribuido y que heredarán a las siguientes administraciones, deciden hacer esos temas a un lado para dedicarse en hacer ya no promesas sino propuestas.
Este juego de palabras que al final pudieran resultar en lo mismo, les permite a los candidatos decir graciosamente después, que una promesa se tiene que cumplir y que una propuesta es solo eso, algo que se puede o no tomar en cuenta y para no cumplir al igual que con las promesas hasta con papelitos firmados y notariados, saben que al final no harán nada sin importar las consecuencias sociales, y no se diga en su momento en lo político.
Eso demuestra que una vez que es precisamente la ciudadanía es la que va a sufrir las consecuencias de que, hasta la fecha y en toda su historia, México ha sido visto como un botín de unos cuantos y la desgracia de las mayorías, las que parece que esta vez y como al inicio del presente siglo, ya no están en disposición de entregar “cheques en blanco”, sino de cobrar facturas sin importar las consecuencias porque ya hay muchos especialistas y no en política que se preguntan, ¿acaso nos puede ir peor?.
Y es esa la base de la incertidumbre en que se desenvuelve la población que esta vez no solo no quiere que la situación para los siguientes años sea la misma y que se cobren facturas, sino que incluso haya castigos ejemplares contra quienes en su momento han afectado no solo a la población sino al país, que en estos momentos es visto en lo internacional como una nación que ha sido rehén de los diferentes grupos que logran llegar al máximo poder solamente para hacer de las suyas sin importar las consecuencias sociales.
Politólogos y especialistas en el tema y hasta Juan Pueblo, aseguran que por todo lo anterior los candidatos y sus partidos “trabajan” con mucha cautela y que después de sacar a relucir algún tema que provoca el rechazo social deciden lanzarlo al ceso de la basura y buscar algo con lo que puedan ganar adepto, aunque hay casos que aseguran que por el propio personaje no tienen remedio alguno por el rechazo natural que genera su personalidad a lo cual les ayuda mucho lo realizado por aquellos a quienes pretende sustituir en os cargos.
Otro de los factores que se asegura n son nada positivos para el país, los estados, los municipios las colonias y barrios, es la forma en que algunos partidos pretenden lograr y seguir en el poder, que es por medio de la trampa y el fraude porque es algo de lo que mejor saben hacer pero que parece que esta vez es la población la que no piensa permitirlo simple y sencillamente porque hay políticos y partidos en los que ya no cree, por su forma de actuar.




















