La organización México, Comunicación y Ambiente A.C., denunció ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente a la Cooperativa La Cruz Azul por tener un tiradero de más de 80 toneladas de neumáticos a cielo abierto en el municipio de Tula de Allende, lo que representa una violación a leyes ambientales y un delito de carácter federal.
Carlos Álvarez Flores, presidente de la asociación civil, solicitó a la Proespa se sancione a la empresa cementera por dejar este tiradero por más de diez años, y en donde se han ido acumulando llantas usadas sin alguna intervención, afectando la salud de los habitantes más cercanos a la comunidad de San Miguel Vindhó.
Pidió que dichos desechos sean trasladados y tratados de manera responsable ya que están generando un foco contaminante tanto para el suelo como para el aire, aunado a que pueden ser detonantes el cualquier momento de un fuerte incendio.
En conferencia de prensa, Carlos Álvarez Flores refirió que en promedio calculan cerca de 80 toneladas de neumáticos que se han acumulado a lo largo de los años por irresponsabilidad de Guillermo Álvarez Cuevas director general de la empresa y Mario Francisco Moran Lagunes gerente corporativo de optimización Cooperativa La Cruz Azul.
Indicó que desde el pasado mes de febrero del 2018 se verificó la irresponsabilidad de parte de los encargados de la empresa quienes han permitido lo que “significan el tiradero más grande a cielo abierto del país y posiblemente del mundo”.
Acusó que se contraviene a la ley de Prevención y Gestión Integral de Residuos del Estado de Hidalgo, en donde se indica una sanción de dos mil 500 Unidades de Medida Actualizada (UMAS) y se clausure temporalmente el tiradero a cielo abierto, así como que se establezca un tiempo a la pertinente para que sean retiradas y llevadas a una planta de procesamiento para ser aprovechadas.
















