La fluctuación de precios propia de la temporada invernal se mantiene en febrero, y los precios de los productos básicos parecieran escenificar una danza con elevados saltos y movimiento constante, con alzas y bajas de precio que llegan a alcanzan hasta dos dígitos.

Afectado por el clima frío, el precio del jitomate, que llegó a alzarse hasta los 28 pesos en la Central de Abastos de Pachuca y 42 pesos en centros comerciales, se vende esta semana, en oferta, hasta en 10 pesos en tiendas de autoservicio.

Caso contrario experimenta la cebolla blanca y morada, que después de venderse en 18 pesos en la central de abastos y hasta 24 pesos en supermercados, este miércoles alcanzaba los 24 pesos el kilo en la central de abastos y hasta 36 pesos, en supermercados.

En su impresionante salto de precio emprendido en diciembre, el chile verde serrano se mantiene con elevado precio, de 42 pesos en la central de abastos y 65 pesos el kilo en tiendas de autoservicio, mientras que el chile árbol se cotiza aún en 100 pesos el kilo en tiendas de frutas y verduras en colonias de Pachuca.

La disparidad de precios que se da entre la central de abastos, los mercados municipales y los supermercados se profundiza en estos días en lo que se refiere al tomate verde, pues mientras en la central de abastos se ofrece en 14 y 18 pesos el kilo, en los mercados este se vende con precios de entre 18 y 20 pesos, pero en los supermercados alcanza hasta los 39 pesos el kilo.

La papaya maradol se mantiene igualmente cara al iniciar febrero, con 19 pesos en la central de abastos y hasta 36 pesos en cadenas de supermercados.

El precio de las manzanas importadas, en los supermercados, se alzan a 42 pesos el kilo, en promedio: sin embargo la manzana rayada que se produce en Hidalgo tiende a nivelar la balanza pues se vende en 18 pesos el kilo, en la central.

Quienes gustan de consumir nopales en estos días pueden escoger entre dos calidades y precios que se ofrecen en la central de abastos: una bolsa con cinco pequeñas piezas de “nopal de milpa”, tierno, en 15 pesos, y 10 nopales grandes, de monte, en 10 pesos.

Con la sequía invernal y las bajas temperaturas las hojas comestibles se encarecen, y solo es posible encontrar manojos de espinacas en 15 pesos; de cilantro o perejil, en 10 pesos; de acelgas, en 15 pesos, y pequeños manojos de papaloquelite en 10 pesos.

Las amas de casa de bajos recursos económicos encuentran refugio en frutos “de todo el año”, como el plátano tabasco, que se ofrece en 12 pesos el kilogramo en la central de abastos y en 16 y 18 pesos en supermercados, o mandarinas grandes y medianas que se ofrecen en la central en dos kilos por 20 pesos, y a 14 pesos en supermercados.

Las bolsas con uva globo y verde sin semilla que se venden en estos días con precios de entre 32 y 40 pesos, en los supermercados, parecen pasar desapercibidas por los consumidores.