La bióloga Josefina Ramos Frías, coordinadora estatal del programa de vectores de la Secretaría de Salud detalló que hay suficiencia de medicamentos en la Huasteca contra el dengue y señaló que factores como el cambio climático y la eliminación de sus depredadores han hecho posible el avance de este mosquito no sólo en Hidalgo, sino en todo el continente.
Recordó que las acciones que hace la Secretaría de Salud, por lo regular las trabajan con la Secretaría de Educación Pública, con las presidencias municipales, las coordinaciones municipales de Salud, con instituciones educativas privadas y escuelas de educación media superior y superior.
Ramos Frías indicó que los municipios se están poniendo cada vez más las pilas, ya que Salud lleva una coordinación muy cercana con ellos a través de la Red Hidalguense de Municipios por la Salud, ya que están encargados del abastecimiento del agua y también de las disposición final de los residuos sólidos.
Una vez que hemos podido realizar estas actividades, los municipios están haciendo lo que les corresponde en cuanto a garantizar el abasto como la recolección de residuos”.
Además, cuando se llevan a cabo las eliminaciones masivas de criaderos, los municipios se encargan de la deposición final. En estas actividades también se involucran las dependencias del sector salud como el IMSS, ISSSTE, pero también la Sedena, que apoya en áreas muy grandes para hacer corte de la maleza y las labores del chapoleo.
La bióloga destacó que Hidalgo es un estado privilegiado, ya que todas las campañas y jornadas contra las enfermedades arbovirales se han llevado a cabo de manera regular, de manera programada y planeada, con algunas resistencias en algunos domicilios por otro tipo de cuestiones, pero no como ocurre en otros estados, donde en algunas zonas la delincuencia impide que se efectúen medidas contra el dengue.
En cuanto a los medicamentos, dijo que hay suficiencia de medicamentos para el dengue, pues el medicamento que se administra en dengue no grave y que está recomendado es el paracetamol, pero puntualizó que el dengue es una enfermedad de carácter viral, por lo que no hay un antibiótico que sirva expresamente para eso.
Cabe hacer mención, que datos de Salud federal señalan que no se debe automedicar en caso de dengue, porque esta mala práctica pueden convertirlo en dengue grave. Para dengue con signos de alarma y grave, también hay suficiencia de medicamentos en la región de la Huasteca, donde se han visto más afectada la población, y en estos casos se administra soluciones para recuperar líquidos, así como tratamientos sintomáticos, ya que cada caso requiere por parte de los médicos una prescripción específica, “hasta este momento hemos tenido suficiencia”.
La bióloga asintió que en efecto, el cambio climático está contribuyendo a que se haya disparado el dengue este año no sólo en Hidalgo, sino en el continente.
Explicó que el mosquitos Aedes aegypti, es un mosquito de origen africano que llegó en la Conquista y Colonización de América, ya que los europeos traían esclavos africanos y desde ahí data su presencia en el país, pero está el caso del Aedes albopictus, que se cree llegó a México en los años 80 procedente de Asia, pero el hecho de que haya podido colonizar muy bien en México, se debe a los cambios climáticos y que les hemos creado las condiciones para que se adapten muy bien al medio intradomiciliario, “ya los encontramos adentro de nuestra casa”.
Esto como efecto de que el planeta se está calentando, pero también porque los seres humanos estamos invadiendo zonas naturales, perturbando estos lugares cuando se elimina una gran cantidad de fauna que existe, como las arañas, las lagartijas, las ranas, los murciélagos, que todos ellos son depredadores de estos mosquitos aedes.
Tan solo los murciélagos en una noche pueden acabar con tres mil de estos mosquitos, “hemos estado quitando fauna del entorno, de un lado quitamos depredadores, y de otro lado, almacenamos mal el agua, les estamos dando todas las condiciones a los mosquitos para que se queden a vivir con nosotros. Les damos de comer, alojamiento, un espacio para que críen a sus mosquitos y les quitamos toda la competencia y los controles naturales. No se necesita ser un genio para saber lo que va a pasar”.
Reiteró medidas de protección para evitar la picadura de los mosquitos, dejando vivir a sus depredadores, pero sobre todo las medidas personales, como el uso de ropa de manga larga -principalmente en la mañana y las tardes-, dormir bajo pabellones, colocar mosquiteros en puertas y ventanas para proteger a la familias y usar repelentes corporales, tanto en la piel desnuda como debajo de la ropa ligera, “invitó a las personas a que se cuiden y cuiden a sus familiares”.
Sobre los larvicidas, comentó que el control químico se aplica con larvicidas y adulticidas, pero la base del combate al dengue debe ser el control físico, con la estrategia Lava, Tapa, Voltea y Elimina.