Raúl García Gutiérrez

“Estamos en las primeras etapas de una tercera ola de contagios”, así lo expresó el Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, el pasado miércoles 14 de julio.

La alta contagiosidad de la variante Delta del virus, presente en más de 100 países alrededor del mundo sumado al relajamiento general en las medidas sanitarias elementales para combatir al virus son las principales causas.

Y no es para menos. En nuestro país y en Hidalgo ya circula dicha variante y basta salir un poco a la calle, especialmente en las plazas y centros comerciales de la ciudad, así como el área comercial del Centro Histórico, para ver personas, principalmente jóvenes que ya no usan cubrebocas; vaya, ya ni lo traen abajo en el cuello, ya no lo usan.

En las plazas se sigue permitiendo el ingreso de familias enteras, incluso con menores de edad, a pesar de la prohibición. Se toma la temperatura y se aplica gel en la mayoría de los lugares, pero los tapetes “sanitizantes” están más secos que el desierto del Sahara, pura simulación; bueno, como dice el Presidente, con sus honrosas excepciones.

Supe del caso de un maestro que, al acudir a recibir su vacuna anti-covid, después de ser inoculado se quitó el cubrebocas. Los encargados del centro de vacunación le urgieron a volver a colocárselo, a lo que el docente les respondió: “Ya estoy vacunado, ¿no? Entonces ya estoy protegido, no necesito más el cubrebocas”, a lo que le informaron que, al menos deberían pasar 15 días para que su cuerpo generara los anticuerpos necesarios; el maestro les dijo: Ah, entonces su vacuna no sirve.

Y así como ridículo puede sonar este caso – completamente verídico, tenemos a las personas que, a casi año y medio de estar viviendo día a día esta pesadilla de la pandemia, siguen pensando que son inventos del gobierno, que el virus no existe o que nos quieren insertar un chip para controlarnos en un futuro.

Prácticamente no existe nadie que no haya sabido de algún familiar, amigo o conocido que haya padecido la enfermedad o que haya fallecido, lamentablemente.

Seguirnos cuidando, no bajar la guardia es necesario. Las vacunas no otorgan inmunidad total, nos protegen de sufrir de consecuencias graves en caso de enfermar por el virus y que no sea necesario llegar a la hospitalización.

Pero muchas, o la mayoría de las personas, tienen la idea equivocada de que, una vez vacunados, ya son inmunes. Nada más falso. Si no nos seguimos cuidando corremos el grave riesgo de volver a contraer Covid-19, inevitablemente.

Sin cuidados no habrá regreso a clases presenciales. Sin cuidados no habrá condiciones para la urgente reactivación económica. Sin cuidados seguiremos viviendo con las actuales restricciones y, probablemente, más.

En el informe semanal del “Pulso de la Salud”, que se presenta cada martes en la conferencia matutina del Presidente, el subsecretario de Salud, Dr. Hugo López-Gatell, informó que México ya transita en la llamada Tercera Ola de contagios, con un aumento del 22 % de casos registrados.

Agregó que, gracias a la vacunación, que va alrededor del 40 % de la población, se han reducido las hospitalizaciones y las defunciones. El aumento se ha dado ahora, entre la población no vacunada, que ronda entre los 18 a los 30 años.

El Presidente anunció, la semana pasada, que se presentará un proyecto para el regreso seguro a las escuelas en agosto. Será interesante conocer dicho plan, pero de algo estoy seguro; sin la voluntad y la participación decidida de la población, será muy complicado llevarlo a cabo.

Estimado lector, tú eres el factor del cambio. Tú eres quien puede lograr la transformación. Si tu argumento es ¿qué está haciendo el gobierno para cambiar las cosas?, yo te pregunto ¿qué estás haciendo tú para cambiarlas?

Con gusto los leo. Envíame un correo o un mensaje en mi red social, los espero.
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