A unas horas del Día de la Candelaria decenas de personas llevan sus figuras de Niño Dios a los puestos de reparación que están fuera de la iglesia de la Asunción o en el mercado “Benito Juárez” para vestir o restaurar su figura del Niño Dios.

Desde hace más de 30 años Karina Pineda se dedica a vestir Niños Dios con trajes que ella y su mamá elaboran.

El costo de la vestimenta depende de la calidad de tela, el modelo y la hechura; “Para un niño de 25 centímetros un traje tejido cuesta 140 pesos mientras que los vestidos elaborados llegan a costar entre 250 y 300 pesos”.

Hay vestimentas para todas las medidas, incluso algunos feligreses han llevado a vestir a los niños que salen en la rosca de Reyes.

Por su parte, Faustino García, quien lleva 45 años restaurando figuras religiosas, lleva desde el 23 de enero a la fecha más de 400 niños dios restaurados.

El proceso, dijo en entrevista para Síntesis, tarda entre quince minutos a hora y media dependiendo el problema que traiga el niño.

Luego de no colocarse por cuatro años debido a la pandemia, comentó que las ventas van bien y que espera que continúe está tradición que ha pasado de generación, motivo por el cual muchas familias prefieren restaurar su niño a comprar uno nuevo.