Por: Christian Falcón Olguín

En 1978, el joven productor cinematográfico Steven Spielberg, los talentosos escritores Robert Zemeckis y Michael Robert Bale, estrenan la película “I Want To Hold Your Hand” (Quiero estrechar tu mano), filme que muestra con nostalgia el efecto mundial de la Beatlemanía en 1964. El guion describe la aventura de un grupo de jóvenes que desean ver al Cuarteto de Liverpool en su primera presentación en Estados Unidos, particularmente en el programa televisivo, “Ed Sullivan Show”.

El grupo de fans viaja a Nueva York con el objetivo de conocer a los “Fab Four” por cualquier medio, ya sea en el Hotel Plaza, donde se hospedaban o adquirir boletos para acceder al estudio televisivo de la cadena CBS y con ello, tener el encuentro de su vida con la agrupación del momento; sin embargo, no sería fácil, pues enfrentarán complicaciones y divertidas circunstancias que les pondrán a prueba su intención de verlos e incluso, momentos en donde sus caminos se cruzan e irónicamente, podrán tener tan cerca y tan lejos al cuarteto de melenudos británicos.

El pasado 9 de febrero se cumplieron 60 años de aquella memorable presentación de The Beatles en aquel tradicional programa estadounidense, teniendo una audiencia superior a los 73 millones de personas, quienes atestiguaron a través de sus televisores aquella emblemática noche que cambio la cultura, la juventud e incluso, a las futuras estrellas de la música y el rock.

Cabe destacar, que en aquel 7 de febrero, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, habían aterrizado en un avión de “Pan Am” a los Estados Unidos, fueron despedidos con euforia desde la isla británica, pero nada visto antes cuando en su arribo al Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, más de 5 mil fanáticos se dieron cita para saludarles y gritar con pancartas de bienvenida desde los balcones hacia la escalera de la aeronave, dejando de recuerdo aquella imagen icónica, donde los de Liverpool levantaban la mano sonrientes agradecidos por la recepción. Al bajar, pasarían entre un tumulto de camarógrafos, periodistas y policías para dirigirse a una rueda de prensa, donde, derrocharían carisma, sarcasmo e inteligencia a los cuestionamientos periodísticos, como: ¿Son los Elvis Presley ingleses? ¿Cuándo se cortarán el cabello? ¿A que deben el secreto de su éxito?

El día 8 de febrero, Paul, Ringo y John, aparecerían en una sesión de fotos durante un recorrido por los jardines de Central Park. George se había ausentado por un malestar de garganta, el resto levantarían los brazos en señal de alegría por haber llegado a la tierra prometida, la del espectáculo, pero el paisaje invernal de las colinas del parque solo sería el preámbulo del cálido frenesí de su éxito musical.

Aquí destaco que los Beatles habían rechazado distintas invitaciones de visitar aquel país, ya que, a pesar de su rotundo éxito en Europa, sus canciones no habían alcanzado encabezar las listas de popularidad musical en Norteamérica, pero fue hasta que “I Want To Hold Your Hand” obtuvo dicha posición de privilegio, seguida de otras de sus canciones, dominando con esto, los primeros 4 lugares de Billboard, algo que sorprendentemente se marcaba como inédito en la música.

En fin, el día de la presentación había llegado. Por la mañana, mientras desayunaban, leyeron los diarios y escuchaban las noticias de su fenómeno en las estaciones de radio, habían salido hacia los Estudios de CBS a las 9:30 a.m. para el ensayo y preparativos de la prueba de sonido para la noche, ahí fueron recibidos técnicos, prensa y por un reducido grupo de fans que habían ingresado al recinto. Posteriormente, después de las 2:30 p.m. regresaron al hotel escoltados por patrullas y policía montada, para así atender los preparativos de vestimenta, botas y su peinado melenudo, característico desde sus presentaciones en Hamburgo.

En la marquesina del “Studio CBS Televisión 50” (Ahora llamado Teatro Ed Sullivan) se mostraban a los patrocinadores Whitehall y Pillsbury, a la cantante Tessie O´Shea, a la actriz de Broadway Georgia Brown y The Beatles (también se presentó el Mago Fred Kaps, el impresionista Franks Gorshin, los acróbatas Well & Four Fays, el elenco infantil de Oliver y los comediantes McCall y Brill). La expectativa era mayúscula, pues el icónico presentador había mencionado que el estudio presenciaría a Elvis Presley multiplicado por cuatro y que el grupo inglés causaba histeria colectiva, desmayos, gritos, hiperventilación, entre otros efectos.

La transmisión televisiva inicio a las 8:00 p.m., los artistas invitados mostraron su talento, y la expectativa iba en aumento, los fans estaban impacientes en el estudio para ver a sus ídolos y, el momento llegé: Ed Sullivan describía un telegrama que había recibido de Elvis y su apoderado, el Coronel Tom Parker, quienes les daban una cálida bienvenida y les deseaban éxito en sus presentaciones.

Los oriundos de Liverpool fueron presentados por Sullivan para iniciar una primera ronda musical, entre gritos histéricos la multitud recibía “All my loving”, “Till there was you, y “She Loves You”, después de un intermedio con el mago Kaps y finalmente cerrarían un segundo momento con “I saw standing there” y “I want to hold your hand”. En las imágenes en blanco y negro, el equipo de producción agregaba cintillas en pantalla con el nombre de los integrantes de la banda, incluyendo la nota aclaratoria con John Lennon, agregándole: “Chicas, una disculpa, él es casado”, mientras se alternaban imágenes de los frenéticos fans atentos a los movimientos musicales del cuarteto. Aquellos 1,500 asistentes atestiguaron, la explosión global de la Beatlemania y de la punta del iceberg de la invasión inglesa.

Se recuerda este hito en la historia de la cultura pop en la década de los sesentas, como un parteaguas de aquella generación pujante, ansiosa por expresarse y dejarse notar en todos sus pasos que daban, desde las artes, la moda, la libertad de expresión, hasta la política, entre muchos otros matices en su concepción juvenil, mismos que hasta la actualidad siguen cimbrando.

El manager de la banda, Brian Epstein, llegó a mencionar en aquellos tiempos: “Los niños y la juventud del año 2000 seguirán escuchando a los Beatles”, expresión con la que se quedó corto; pues en noviembre de 2023, Paul y Ringo, utilizando la tecnológica de la inteligencia artificial consiguieron adecuar en una antigua composición de John, la calidad de su voz Lennoniana y los arreglos de guitarra de George, y en suma, lanzar la última canción de la banda: “Now And Then”, logrando con ello alcanzar nuevamente el lugar número 1 en las listas de popularidad mundial, confirmando la vigencia, con la que continúan retumbando las vibraciones sonoras de un fenómeno llamado, Beatleamania.