En un hecho que ha causado revuelo en la comunidad de Tlamamala, militantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) han expulsado a Vanesa Mejía, candidata del Partido del Trabajo (PT), acusandola de estar comprando sufragios a altas horas de la noche.
Los habitantes de los pueblos cercanos optaron por tomar medidas drásticas ante estas prácticas, por lo que prohibiendo la entrada de la aspirante a sus comunidades. «No vamos a permitir que nuestras decisiones sean manipuladas por actos corruptos,» declaró un líder comunitario que prefirió mantenerse en el anonimato. «Vanesa Mejía ha estado recorriendo las calles de nuestras comunidades bajo la oscuridad de la noche, ofreciendo dinero a cambio de votos. Esto es inaceptable.»
Como la situación ha escalado tanto, el alcalde Julio César González, esposo de la candidata, puso en práctica una estrategia más agresiva. Según relataron los mismos militantes del PRD, el alcalde ha estado organizando el transporte de personas en camionetas hacia su rancho en San Pedro, con el propósito de coaccionar el voto.
«Es una táctica para intimidar y manipular a los votantes», aseguró uno de los militantes del partido de sol azteca, quien señaló: «No podemos permitir que la democracia se vea empañada por estos actos ilícitos.»
La controversia ha generado una ola de indignación entre los residentes de Tlamamala y sus alrededores, quienes exigen a la intervención inmediata de las autoridades electorales. «Estamos viendo un intento descarado de alterar el proceso democrático,» afirmó otro de los dirigentes comunitarios. «Esperamos que se tomen las medidas necesarias para garantizar que las elecciones se desarrollen de manera justa y transparente.»
Con lo anterior la desconfianza en la candidata del PT sigue creciendo, y su presencia en la región se ha vuelto cada vez más incómoda, luego de apenas la semana que concluye fue presentada una denuncia en contra de Julio César González por su presunto involucramiento en la estafa siniestra por el desvío de alrededor de 18 millones de pesos. Además de que se dio a conocer la propiedad de dos residencias en Pachuca, valuadas en más de 10 millones de pesos.
Con todo esto, el panorama electoral en Huazalingo, está marcado por la tensión y la incertidumbre, mientras los ciudadanos esperan que se esclarezcan los hechos y se garantice un proceso electoral limpio y justo.

















