Por: Arturo Cruz Flores 

El Campesino del Valle estaba luchando,

Hacia sus movimientos expertos con mucho encanto

Se movía con agilidad, respirando y golpeando,

Cuerdeaba con maestría, y a sus enemigos azotando

Cuando cayó fuera del cuadrilátero

Apareció la señora Huesuda, que le estaba gritando

¡Sácale los ojos ¡

Gritaba la Calaca, comiendo chicharrones

Con harta salsa, y ella se emocionaba

Hasta que le quitó el huarache volador,

Al hidalguense luchador,

-¡Ahora te vas conmigo¡, le dijo al Campesino

Con el huarache en la mano,

La calaca se llevó, al profesor veterano

La calaca se fue con el huarache en la mano

Hacia el Mictlán, se fueron andando, a veces a pie a veces pisando,

Campesino así se fue caminando, sin un huarache, y el otro pie bien descalzo.