Ante estudiantes, profesionistas y autoridades estatales del DIFH, se presentó en el Gota de Plata Kike Vásquez, psicólogo con parálisis cerebral, comediante y actor.
Entre risas y ejemplos con referencias a Bad Bunny, Messi y hasta Cositas, Kike abordó los prejuicios que hay en torno a la discapacidad y todo lo que se supone que es «normal»
«¿Por qué me dicen chiquito hermoso eres un campeón, le ganaste a 300 millones de espermatozoides, cuando está claro que no fue una carrera limpia?», soltó al inicio de su la presentación que impulsó el DIFH,
Explicó que cuando era niño adquirió una fobia: pensaba que se iba a morir y lo descubrió en un simulacro de sismo:
«Las maestras tenías sus instrucciones bien aprendidas: tú ve por eso, tú por aquello y tú, Enrique… perame tantito. Ella no sabía que hacer conmigo, le preguntaba a las demás maestras, (…). ¿Sabes rezar?, Después me dijeron que mejor no fuera, como si eso fuera a parar el sismo».
Cada referencia generaba una ola de carcajadas; «espero que les haya gustado y si no, pues también era gratis», bromeó el standupero.
Explicó que la discapacidad es la suma del cuerpo que se enfrenta a una barrera en específico y que le impide estar en igualdad de circunstancias que los demás.
«¿Conocen a Abelito?» Preguntó antes de hablar del fenómeno televisivo de la Casa de los Famosos, donde actualmente compite una persona de talla baja y ha tenido problemas para participar en las actividades porque nadie pensó en él.
Añadió que lo normal debería ser lo que hay, pero para el mundo es lo que debería ser, lo ideal, estadístico, funcional y evidente; «Es evidente que tú está chueco, no eres normal»
Por ello, abonó más en cada categoría; si la mayoría en México es morenito, entonces eso es lo normal; si la mayoría son mujeres, eso es lo normal, afirmó.
«¿Qué cambiaría si nos atrevemos a pensar que lo normal es lo que es? Si soy gay, eso es normal. Si vivo con síndrome de down es normal y es normal porque la persona con discapacidad siempre han existido. Lo normal es la diversidad», cerró su presentación en medio de gritos, carcajadas y una que otra lágrima.
Antes de que Kike se presentara, Ricardo Alvizo, titular del DIFH pidió a los presentes abrir la mente y reflexionar durante la sesión que duró dos horas.





















