Entre sonido de tambores, música mexicana y aplausos, más de 200 charros desfilaron por las principales calles del centro de Pachuca para conmemorar su día.

La caravana salió del estadio Hidalgo a las 11:00 horas, guiada por la banda de guerra de la Policía Estatal y la «Marcha de Zacatecas» interpretada por la Banda Sinfónica del estado de Hidalgo.

Cuatro jinetes, uno de ellos portando la bandera de México, encabezaron el contingente charro. Adultos mayores, mujeres y hasta niños cabalgaron en yeguas, caballos y ponis por las calles de Revolución, Madero, Plaza Independencia, Guerrero y Avenida Juárez hasta regresar al punto de partida.

Desde las ventanas, las banqueta y negocios, las personas aplaudían al contingente, tomaban videos o fotos del desfile y aprovechaban para posar junto a los protagonistas.

¡Viva México! y ¡Vivan los charros! fueron frases que se escucharon en todo momento y la sorpresa surgió al ver las coloridas y elegantes vestimentas y a los más pequeños dominar un caballo.

La celebración culminó con una ofrenda floral en el monumento al charro y con la final del torneo Excelencia Charra, el cual dio inicio el pasado 4 de septiembre.

Un compromiso con la tradición

“Ser charro es un compromiso muy grande; vestirse de charro es como vestirse de México y de caballero, es una gran responsabilidad. No puedes andar medio vestido, hay un reglamento para vestirnos de traje de faena media gala, gala y gran gala”, afirmó Gerardo Anzelmo Mejía Arteaga. locutor oficial de la Federación Mexicana de Charrería.

Destacó que la charrería en Hidalgo se encuentra en un gran nivel, prueba de ello el Torneo de los Campeones, de la Excelencia Charra: “Está en un buen nivel junto a Jalisco, Nuevo León y el estado de México”.

Su historia con este deporte mexicano nació a los 17 años y actualmente continúa junto a su yegua “La Adelita”.

Por su parte, Mariel Vázquez Sosa, creció en una familia charra que le inculcó el amor hacia los caballos. La primera vez que montó un poni fue a los dos años y en este desfile participó junto a su caballo “Huracán”, nombre que le fue dado en honor al son de Juan Colorado.

Ha visto, con el paso de los años como la mujer toma más fuerza en la charrería; “Demostramos que podemos estar en cualquier disciplina y nos toman en cuenta, allí están las escaramuzas”.