La Secretaría de Salud implementó diversas estrategias de prevención, detección temprana y atención integral para enfrentar el cáncer infantil y juvenil, considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la principal causa de muerte en este sector de la población.
Entre las acciones destacan la aplicación de cédulas de identificación de signos y síntomas de sospecha, el seguimiento del desarrollo infantil, la capacitación continua del personal de salud y la difusión de información preventiva a través de redes sociales.
De acuerdo con estimaciones internacionales, cada año se diagnostican alrededor de 300 000 casos de cáncer en menores de entre 0 y 19 años. En México, esta enfermedad representa la segunda causa de muerte en la población de 0 a 18 años, solo por debajo de los accidentes.
En 2024, la entidad registró 29 nuevos casos de leucemia en niñas, niños y adolescentes, con una incidencia de 7.8 por cada 100 000 menores de 0 a 19 años. Del total, el 50 % se presentó en varones y el 50 % en mujeres.
La mayor proporción de casos (71.4 %) se concentró en el grupo de 0 a 9 años, mientras que el 28.6 % correspondió a adolescentes de 10 a 19 años. Los municipios con más registros fueron Huejutla de Reyes y Acaxochitlán (4 casos cada uno), Mineral de la Reforma (3), Cuautepec de Hinojosa y Tezontepec de Aldama (2 cada uno), además de varios municipios con un caso.
Ese mismo año se reportaron 15 defunciones, con una tasa de 4.5 muertes por cada 100 000 menores. El 46.6 % correspondió a varones y el 53.4 % a mujeres. Por edad, el 53.4 % de los fallecimientos ocurrió en niñas y niños de 0 a 9 años, y el 46.6 % en adolescentes de 10 a 19 años.
Las leucemias más frecuentes fueron la linfoblástica aguda (LLA), con el 86 % de los casos, caracterizada por la proliferación anormal de linfoblastos en la médula ósea y que puede responder favorablemente a la quimioterapia si se detecta a tiempo. Le siguieron la leucemia mieloide aguda (LMA), con el 12 %, de evolución más agresiva, y la leucemia mieloide crónica (LMC), así como otras enfermedades hematológicas, con el 1 % cada una.
Entre los síntomas que pueden presentar los menores se encuentran fatiga, palidez, fiebre, aparición de moretones con facilidad, dolor en huesos o articulaciones, así como inflamación de ganglios o del abdomen.


















