Más de 100 personas dedicadas a la clasificación y separación de materiales reciclables se manifestaron en el relleno sanitario de El Huixmí, en Pachuca, luego de que la empresa Marsacot, encargada de la administración de una nueva celda, les impidiera el acceso para realizar su trabajo desde hace más de 15 días.

Los manifestantes denunciaron que su sustento económico depende de su actividad en el relleno sanitario, por lo que durante estas dos semanas se han visto directamente afectados más de 300 trabajadores y sus familias.

Señalaron que la empresa impuso nuevas políticas laborales, entre ellas la firma de un reglamento general sobre condiciones de trabajo, respeto al personal, control de conflictos y la integración de un padrón de trabajadores. Sin embargo, pese a haber aceptado las condiciones, no se les permitió la entrada este lunes.

El comisariado ejidal, Rodolfo Coca, informó que se programó una reunión entre representantes de Marsacot y los trabajadores para buscar una solución al conflicto.

Tras varias horas de diálogo, los pepenadores fueron autorizados a ingresar y reanudar sus labores. Mientras tanto, el cierre temporal del relleno ocasionó que camiones recolectores de basura de Pachuca permanecieran detenidos por varias horas, sin poder descargar los desechos acumulados.