Alrededor de 50 mujeres indígenas acudieron con integrantes del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) para realizar una serie de propuestas con el objetivo de garantizar espacios a sectores históricamente marginados y su voz sea escuchada en el marco de la discusión de la reforma electoral.

Buscan que se garantice la representación indígena y afromexicana en el Consejo General del INE, así como en los consejos locales y distritales; se cree una unidad de sistemas normativos pluriculturales dentro del órgano electoral y que la autoadscripción indígena se realice mediante un catálogo de documentos que acrediten el vínculo comunitario.

Además de que se fomente la participación política de la mujer indígena en cargos comunitarios y comisarías a nivel municipal, estatal y federal. También piden que se incremente el presupuesto destinado a fortalecer el liderazgo político de las mujeres indígenas y fiscalizar los recursos otorgados a los partidos para que se ejerzan correctamente.

Representantes de la Gubernatura Indígena Nacional pidieron al INE que los partidos políticos respeten la participación directa de los pueblos originarios en las elecciones de 2027, estableciendo un mínimo del 21.5 por ciento de curules para estos grupos, de las cuales más de la mitad serían para mujeres.

Los integrantes de dicho sector poblacional solicitaron que se implemente la Secretaría de Asuntos Indígenas en lugar de Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas con el objetivo de garantizar que la Secretaría de Hacienda y la Comisión de Presupuesto otorgue recursos necesarios para atender sus demandas.

La presidenta del órgano Guadalupe Taddei, consideró que sería una “reforma incompleta” si no se garantiza la participación de las mujeres indígenas y afrodescendientes: “no es simplemente un conjunto de ideas, es la materialización de la voz, de la visión y de la experiencia acumulada de las mujeres indígenas”.