Ante el pronóstico de lluvias fuertes para este domingo 9 y lunes 10 de noviembre, el gobernador Julio Menchaca Salazar instruyó la instalación del Puesto de Mando Preventivo, con el fin de fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y proteger a la población hidalguense.
En la sesión participaron integrantes del Comité Estatal de Emergencias y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, quienes acordaron acciones conjuntas para atender posibles contingencias derivadas del frente frío número 13.
El Puesto de Mando reúne a la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional, Conagua, CFE y la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo. Entre las primeras medidas, se determinó la suspensión de clases el lunes 10 de noviembre en municipios con mayor riesgo; la SEPH evaluará si la medida se extenderá al martes 11.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de zonas vulnerables, especialmente en regiones con antecedentes de afectaciones, y verifican la operatividad de refugios temporales, su capacidad y suministros básicos.
En conjunto con la Defensa Nacional, se despliega maquinaria preventiva en áreas propensas a deslizamientos de laderas, para asegurar conectividad y atención inmediata. Además, personal operativo ya se encuentra en la Sierra Otomí-Tepehua y la Huasteca, difundiendo medidas preventivas y apoyando en labores de auxilio.
El gobernador Menchaca exhortó a la población a mantenerse informada por canales oficiales y seguir las recomendaciones de Protección Civil: evitar cruzar ríos o arroyos, revisar techos y desagües, y resguardar documentos y objetos de valor.
De acuerdo con Conagua, el frente frío número 13 ingresará la noche del sábado y provocará lluvias de fuertes a torrenciales en el oriente y sureste del país, además de un notable descenso de temperatura y heladas en zonas altas.
El Comité Estatal de Emergencias permanece en sesión permanente, atento a los reportes meteorológicos y preparado para actuar de inmediato.
El Gobierno de Hidalgo reafirma así su compromiso de proteger la seguridad y el bienestar de la población ante fenómenos naturales.




















