En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, integrantes de la colectividad Mercadita Las Insurgentas se concentraron afuera de las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo para realizar una protesta pacífica y denunciar la violencia digital, vicaria, familiar y sexual que enfrentan mujeres, niñas y adolescentes en la entidad, así como la revictimización que permanece en instituciones encargadas de impartir justicia.

Durante la protesta, las asistentes realizaron un performance simbólico. Una de las integrantes, vestida de blanco y con el rostro pintado de catrina, invitó a las mujeres presentes a plasmar la huella de su mano en pintura roja sobre una tela, símbolo de las violencias que muchas viven en silencio y del respaldo colectivo que reciben en sus procesos.

Las voceras advirtieron que la violencia digital ya opera como una forma de agresión constante. La describieron como un mecanismo que invade la vida de las mujeres mediante hostigamiento, acoso masivo y exposición de datos personales, con la capacidad de destruir su estabilidad emocional, laboral y social sin que exista contacto físico.

También subrayaron la gravedad de la violencia vicaria, considerada la manifestación más extrema de la violencia de género por utilizar a hijas e hijos para infligir daño profundo a las madres. “Quien usa a sus hijos para herir no es un padre; es un maltratador que ejecuta su último acto de posesión”, expresaron.

A los testimonios se sumaron casos de violencia vicaria, violencia familiar y agresiones sexuales. Las mujeres denunciaron omisiones institucionales, retrasos en audiencias, carpetas archivadas sin explicación y presión para aceptar juicios abreviados o perdones a agresores.

Aunque la colectividad convocó a una manifestación pacífica, el Reloj Monumental y el edificio del Poder Ejecutivo fueron blindados con vallas metálicas. Este último permaneció resguardado por elementos de la Policía Estatal.