El gabinete de seguridad del estado de Hidalgo confirmó que el ataque armado registrado la madrugada del 29 de noviembre en el bar La Resaka, en Tula de Allende, fue consecuencia de una disputa interna entre células criminales pertenecientes al grupo conocido como Los H, el cual se ha dividido en dos facciones.
Una facción está encabezada por “El Cuquis” y la otra por un sujeto identificado como “El Perico”, quienes, se dijo, pelean el control del robo de hidrocarburo en la región.
En conferencia de prensa, el secretario de Seguridad Pública, Salvador Cruz Neri, informó que las primeras investigaciones y los reportes de inteligencia indican que en el establecimiento se encontraba una persona cercana a “El Cuquis”, presuntamente dedicada al narcomenudeo.
Este individuo habría sido el objetivo principal del ataque perpetrado por la célula rival; sin embargo, no se encuentra entre las víctimas mortales.
“Por el que supuestamente iban no está dentro de las personas fallecidas… tuvo todo el tiempo de irse si es que estaba ahí”.
Por su parte, Luis Cruz Mera, titular de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), explicó que alrededor de ocho individuos arribaron al bar en dos camionetas cerca de la 1:30 horas, portando armas calibre 7.62 y 2.24, así como armas cortas de nueve milímetros.
El ataque dejó un saldo de seis personas sin vida y ocho más lesionadas, quienes ya fueron dadas de alta, detalló Francisco Fernández Hasbun, encargado del despacho de la PGJEH.
Cruz Neri recordó que recientemente fueron detenidas 23 personas integrantes de este mismo grupo, a quienes se les aseguraron armas largas y cortas; sin embargo, señaló que estas células, como otras bandas criminales, continúan buscando reclutar personas y adquirir más armamento para reforzar sus operaciones tanto de narcomenudeo como de robo de hidrocarburo.
“Buscan la manera de agruparse, irse a otro lado, irse a otras casas y hacerse de más personal y armamento para seguir con la pugna”.
Sobre el funcionamiento del centro nocturno La Resaka, el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, señaló que se trataba de un lugar “poco recomendable para asistir”, pues solía ser punto de reunión de grupos delictivos, y que este tipo de establecimientos no resulta conveniente frecuentarlos, “especialmente en altas horas de la madrugada”.
—¿Es centro nocturno?
—Podemos denominarlo así, pero bajo condiciones muy precarias.
Olivares también recordó que los municipios cuentan con la facultad de regular los horarios de operación de establecimientos con venta de alcohol, y exhortó a los ayuntamientos a establecer un horario máximo de cierre a la una de la mañana para este tipo de negocios.



















