El presidente municipal de Tula de Allende, Cristhian Evanivaldo Martínez Resendiz, confirmó que el bar “La Resaka”, ubicado en la colonia El Llano Primera Sección, en el que se registró un ataque armado el pasado 29 de noviembre, en el que seis personas murieron y ocho más resultaron heridas, sí contaba con licencia de funcionamiento.

Aunque su gobierno no ha otorgado nuevas licencias, hay alrededor de 15 centros nocturnos que operan con permisos heredados de administraciones anteriores.

A un año cuatro meses de su administración, iniciará una regulación de establecimientos con venta de alcohol para eliminar “vicios” arrastrados desde hace años como que no respeten el horario de cierre, que dijo, establece a la 1:00 de la mañana.

“Es lo que vamos a regular, porque todos los centros nocturnos tienen licencias de muchos años, lo que por tema normativo les ha generado ciertos derechos”.

El Gabinete de Seguridad del Estado de Hidalgo informó que la balacera producto de una disputa interna entre células criminales de “Los H”, grupo dedicado al robo de hidrocarburo y al narcomenudeo en la región.

Al respecto, el edil morenista reconoció que el brote de estos episodios de inseguridad son producto de “de muchos años de olvido”, sin embargo, negó que la seguridad del municipio esté rebasada y que exista algún indicio de complicidad entre policías locales y estas organizaciones.

Detalló que al municipio le ha costado cerca de 800 mil pesos cumplir con los procesos de certificación de control y confianza para los 200 policías municipales, aunque reconoció que existe un déficit aproximado del 50 por ciento para atender la seguridad pública.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), hasta octubre Tula de Allende registraba 35 homicidios y 52 carpetas de investigación por narcomenudeo.