El corazón del maguey late en Tepeapulco, Hidalgo: crónica de identidad y resistencia.
Dedicamos este registro visual y testimonial a la memoria del ingeniero Alfredo González Quiroz. El pasado 1 de diciembre de 2025, con la firmeza de un hombre de palabra y el honor de quien ama su tierra, firmó el acuerdo de apoyo total a la Asociación de Productores de Maguey y Pulque A.C. Su compromiso fue la semilla que hizo florecer este evento; su ausencia física se siente, pero su legado brindó con nosotros en cada momento.
La Identidad que no se rinde
Del 4 al 11 de enero, la Antigua Plaza de Toros, custodiada por los muros históricos del Ex Convento de San Francisco, se convirtió en el epicentro de nuestra cultura. El pulque no es solo una bebida; es la identidad del mexicano, la esencia de Tepeapulco y el símbolo de unidad que amalgama a nuestras comunidades.
Pese a los vientos gélidos que recorrieron el ruedo, nadie se rajó. Ni el frío calador, ni el miedo a la rechifla, ni los desencuentros naturales de la organización pudieron detener el espíritu de la fiesta. Cuando el pulque se derramó sobre la arena del ruedo, no fue un desperdicio: fue una ofrenda a la Madre Tierra y un grito de protesta silenciosa que exige respeto por nuestra tradición.

La protesta
El triunfo de la tradición y la familia:
• Los campesinos: cuyo esfuerzo diario se traduce en el néctar que hoy honramos.
• La familia: desde niños que observan con curiosidad hasta adultos que guardan la memoria del sabor.
• El juego y el son: Los músicos que pusieron alma y los pulqueros de corazón que hicieron frente a la adversidad.
• El concurso de curados: Los ganadores- “Pulques Lagos”, primer lugar; “Pulques Don Balo”, segundo lugar y “Pulques Los Fernández”, lugar.
Mención especial merecen quienes mantuvieron viva la destreza en el ruedo. Honramos a los ganadores del torneo de rayuela, quienes con pulso firme y el respeto de los jueces, demostraron que los juegos de nuestra tierra son patrimonio vivo que no se olvida.
Un llamado al diálogo y al progreso.
La transición hacia una nueva administración no debe verse como un muro, sino como un puente. Hoy, más que nunca, enfatizamos que el camino es el diálogo y no la confrontación. La negociación es el verdadero símbolo de progreso y respeto mutuo entre ciudadanos y autoridades.
«El pulque nos enseña paciencia: desde que se planta el maguey hasta que se raspa el corazón. Esa misma paciencia y apertura es la que ofrecemos para trabajar de la mano por el bien de Tepeapulco.»
Aunque el frío estuvo recio, nos quedamos con las ganas de compartir el calor humano con las nuevas autoridades y la administración en la clausura. Los esperamos hasta el último minuto para el cierre; nos habría encantado que se olvidaran del clima y probaran un pulque en xoma con nosotros. ¡El jarro siempre estará lleno y la invitación abierta para cuando gusten sentir la calidez de su gente!
Que este testimonio sirva para recordar que en Tepeapulco, la cultura del maguey sigue viva, digna y de pie.
Productores de Maguey y Pulque A.C.
Identidad, trabajo y tradición.






















