Después de un operativo contra el robo de hidrocarburos, un grupo armado privó de la libertad a cuatro elementos de la Guardia Nacional (GN) y asesinó a uno de ellos, la noche del jueves, entre los límites de los estados de Hidalgo y Querétaro.
Uno de los testigos informó que alrededor de 25 personas armadas cerraron el paso a la unidad en la que viajaban los oficiales y los secuestraron, para después huir hacia el municipio de San Juan del Río, en el estado vecino.
Tras un despliegue de búsqueda, elementos del Ejército Mexicano y Policía del estado vecino localizaron a tres de las víctimas del rapto en un predio; las víctimas tenían crisis nerviosa y presentaban golpes en diversa partes del cuerpo; además estaban maniatados, por lo que recibieron atención médica.
Sin embargo metros más adelante fue localizado el cuerpo de Gustavo Ramírez Roque, quien se desempeñaba como teniente de la corporación federal. El cadáver presentaba signos de tortura y el llamado tiro de gracia.
El área fue resguardada por elementos de seguridad, mientras peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) realizaron el levantamiento del cuerpo e iniciaron la investigación correspondiente para dar con los responsables del crimen.






















