El domingo ocho de febrero sucedió un choque de las dos caras culturales y por ende ideológicas del momento actual del mundo. Si nos vamos por los números de las audiencias, ganó la que mostró los valores acosados en los años recientes, pero las categorías del pasado ahí estaban y tienen el poder político.
Se trató de la batalla de The Super Bowl Halftime Show contra The All-American Halftime Show, ventana a la división y polarización que se vive en Estados Unidos, pero que en términos de práctica política e ideología se extiende a buena parte del mundo occidental, México incluido.
El Detroit Free Press informaba la noche del lunes nueve, 24 horas después del choque de visiones, que solo en la cadena NBC se reportaban 135 millones de espectadores de The Superbowl Halftime Show, cifra que rebasó por alrededor de un millón y medio de espectadores al mismo evento del año pasado, a cargo del rapero californiano Kendrick Lamar, quien ganó en 2018 el Premio Pulitzer de Música.
Las cifras del All-American parecen mucho más modestas: alrededor de 6.4 millones de espectadores en YouTube y la plataforma de video Rumble, número posiblemente no muy del gusto de su estrella anfitriona Kid Rock, cantante de rock y también rapero, mismo que fuera de Estados Unidos será reconocido si se señala que fue esposo de Pamela Anderson, figura de la serie Baywatch.
La cadena Fox News elevó la audiencia este martes 10 a 20 millones, lo que calificó de “masivo”.
La división es clara entre los medios a los cuales pertenecen las cifras: la tradicional NBC contra YouTube que si bien ya no es marginal
tampoco alcanza la cobertura de medios tradicionales. Rumble, por su parte, es una plataforma de video cercana al extremismo de derecha, donde el hijo del presidente Donald Trump, del mismo nombre, tiene un show bisemanal en vivo, además de exponentes y defensores de teorías de la conspiración o antivacunas.
Algo al parecer extraño es que la red social X haya argumentado problemas de derechos para abstenerse de transmitir el contrashow, a pesar de que el propietario del antiguo Twitter es Elon Musk, seguidor del jefe de la Casa Blanca, con quien posiblemente sigan los problemas.
El All-American fue respaldado por la organización Turning Point USA, la cual lo calificó como un “show de verdad para verdaderos americanos”, pese a que fue pregrabado según afirma Esquire.
¿Estará sopesando Turning Point USA sus cifras de audiencia, las cuales dejan mucho que desear? Turning es una entidad cofundada en 2012 por Charlie Kirk, destacado activista de derecha asesinado el 10 de septiembre pasado en el campus de la Universidad del Valle de Utah, paradójicamente cuando se refería al derecho a portar armas de fuego. Su cuerpo fue transportado a bordo del Air Force Two, avión del vicepresidente estadunidense JD Vance con este a bordo.
La información disponible apunta a que The All-American Halftime Show apenas y salió del círculo de creyentes de derecha y extrema derecha estadunidense, probablemente porque los grandes medios le dieron escasa cobertura, pero también porque los valores que se proclaman son socialmente minoritarios.
Y si es así ¿por qué esos valores gobiernan a la aún primera potencia mundial, que guiada por ellos comete acciones muchas de las cuales no se veían desde la II Guerra Mundial?
En contraste The Super Bowl Halftime Show, anclado en la final de la temporada del deporte más popular en Estados Unidos, mostró un mundo ideal que en los hechos el mundo real se encarga de regresar precisamente a la realidad.
El mundo idílico construido gracias a alguien que cree en sí mismo y lucha y trabaja pese a todo hasta lograr el triunfo, en la realidad no existe salvo en muy contados casos, mientras la mayoría debe tratar de seguir esas pautas, que al final solo benefician a unos cuantos.
Y no, no se quiere que Puerto Rico acabe como Hawái, aunque la gran mayoría se muera por vacacionar aunque sea una vez en la vida en los resorts hawaianos.
j_esqueda@hotmail.com
México en el mundo global
Los halftime show o las dos caras de la realidad





















