El gobernador Julio Menchaca Salazar, afirmó que existe disposición permanente por parte del gobierno estatal para participar como mediador en el conflicto de la planta cementera Cruz Azul, luego del operativo de restitución que dejó un saldo de 33 personas detenidas.
El mandatario recordó que esta disputa se mantiene desde 2011, cuando la empresa dejó de operar, lo que además causó pérdidas humanas y materiales. Ante dicha situación el mandatario consideró necesario que algunas de las partes ceda para poder alcanzar un acuerdo.
“Ellos han acudido, y yo les ofrezco con mucho gusto, dentro de lo que nuestra facultad nos permita, que podamos ponerla a su disposición”.
El mandatario señaló que desde el inicio de su administración, los distintos grupos involucrados tuvieron acercamiento con el Ejecutivo estatal y él mismo los atendió, incluso, hubo mesas de diálogo, en las que participaron los dos principales grupos.
“Yo personalmente los atendí. Lamento que sea con una resolución de esta naturaleza como se resuelva un tema, pero es fundamental por la vida e integridad de las personas que les ha costado un gran esfuerzo mantener una fuente muy importante de ingreso y que además que es socialmente responsable, yo deseo que muy pronto puedan resolverse todos los conflictos”.
Menchaca Salazar también reconoció la disposición del presidente de la cementera, Víctor Velázquez, para atender los reclamos laborales de las y los trabajadores, por lo que estimó que de mantenerse el compromiso, “podría mejorar el clima”.
El pasado 12 de febrero, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ejecutó en el municipio de Tula de Allende la orden judicial 40/2026 para levantar el aseguramiento del inmueble donde se ubica la planta cementera de la cooperativa y proceder con la devolución de las instalaciones.
La diligencia judicial se realizó con el acompañamiento de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo y como resultado 33 personas fueron detenidas.



















