Por: Dr. Pastor Badillo Flores
La Presa Endhó, ubicada en el Valle del Mezquital, es una de las infraestructuras hidráulicas más relevantes del estado de Hidalgo. Su función histórica ha sido almacenar y distribuir aguas provenientes del drenaje de la Zona Metropolitana del Valle de México para el riego agrícola. Sin embargo, este beneficio productivo ha derivado en una problemática ambiental compleja, caracterizada por la contaminación del agua, la proliferación del lirio acuático y el aumento del mosquito del género Culex, generando un impacto directo en la salud y calidad de vida de las comunidades cercanas.
Diversos reportes periodísticos coinciden en que la presa enfrenta un grave proceso de deterioro ambiental. La acumulación de aguas residuales ha favorecido la eutrofización del ecosistema, lo que a su vez ha permitido la expansión del lirio acuático, una especie invasora que cubre grandes extensiones del embalse. De acuerdo con información periodística, esta planta ha llegado a cubrir hasta el 50% de la superficie de la presa, lo que dificulta su manejo y control (La Jornada Hidalgo, 30 de abril de 2026).
El crecimiento desmedido del lirio no solo afecta el equilibrio ecológico, sino que también genera condiciones ideales para la reproducción de mosquitos. En particular, el mosquito Culex ha encontrado en estas aguas estancadas un ambiente propicio para su proliferación. Habitantes de comunidades cercanas han denunciado que la presencia de enjambres de este insecto ha alcanzado niveles críticos, especialmente durante temporadas de calor, afectando la vida cotidiana, el descanso y las actividades económicas (Quadratin, Hidalgo, 27 de abril de 2026)
La situación ha escalado a niveles de conflicto social. En fechas recientes, medios de comunicación reportaron que pobladores incluso han realizado protestas para exigir soluciones urgentes ante la plaga de mosquitos, señalando que la problemática ha impactado viviendas, espacios públicos e incluso la actividad ganadera y comercial. Asimismo, se ha señalado que la expansión del lirio acuático está directamente relacionada con el aumento del mosquito, lo que agrava el problema sanitario en la región (Excelsior, 27 de abril de 2026).
Otro aspecto relevante es la percepción de abandono institucional. Habitantes han denunciado que las acciones implementadas por las autoridades, como la fumigación o el retiro mecánico del lirio, han sido insuficientes o ineficientes. Incluso se ha señalado que la maquinaria utilizada para combatir esta planta presenta fallas constantes, lo que impide un control efectivo del problema. Esta falta de resultados ha generado descontento social y exigencias de intervención federal.
Frente a este panorama, el gobierno federal ha comenzado a plantear estrategias de restauración ambiental. Recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció un programa de restauración ecológica con una duración de hasta 12 años, el cual contempla acciones como el saneamiento del agua, la reforestación y el control de plagas, incluyendo el lirio acuático y el mosquito Culex (El Heraldo, 28 de abril de 2026). Este tipo de iniciativas representa un avance, aunque su éxito dependerá de su correcta implementación y del seguimiento continuo.
Como reflexión, la Presa Endhó refleja una problemática estructural donde convergen factores ambientales, sociales y políticos. El lirio acuático y el mosquito Culex no son fenómenos aislados, sino consecuencias de un modelo de gestión hídrica que ha priorizado el aprovechamiento económico sobre la sostenibilidad. La solución requiere un enfoque integral que combine políticas públicas efectivas, participación comunitaria y una verdadera responsabilidad ambiental. Solo así será posible revertir el deterioro y garantizar condiciones dignas para las poblaciones afectadas.


















