Cada 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, una fecha que no solo invita a reflexionar sobre las violencias que viven millones de personas por su orientación sexual, identidad o expresión de género, sino también sobre la enorme deuda histórica que las sociedades y las instituciones mantienen con la dignidad humana.

La fecha no es casual. El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminó oficialmente la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Sí: hasta hace apenas unas décadas, amar diferente era considerado una enfermedad. Ese hecho nos obliga a reconocer que muchas de las discriminaciones actuales no nacieron de manera espontánea; fueron legitimadas durante años por discursos médicos, legales, religiosos y sociales que promovieron el rechazo, el miedo y la exclusión.

Aunque se han logrado avances importantes en materia de reconocimiento de derechos, la realidad sigue siendo alarmante. En México, la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG 2021) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía estimó que aproximadamente 5 millones de personas de 15 años y más se identifican como parte de la población LGBTI+, es decir, alrededor del 5.1% de la población del país. Sin embargo, vivir abiertamente continúa representando riesgos importantes.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, una parte significativa de las personas de la diversidad sexual reportó haber vivido discriminación en espacios laborales, educativos, familiares y de acceso a servicios. Muchas personas señalaron haber sido objeto de burlas, rechazo, exclusión o violencia únicamente por ser quienes son (INEGI, 2023).

La violencia no siempre deja marcas visibles, a veces personas jóvenes esconden su identidad por miedo al rechazo familiar; en estudiantes que abandonan la escuela para evitar el acoso; en personas trabajadoras que modifican su manera de hablar o vestir para “encajar”; o personas trans que encuentran cerradas las puertas del empleo, de la salud o incluso del reconocimiento legal de su identidad.

Particularmente preocupante es la situación de las personas trans. Organizaciones civiles y organismos internacionales han advertido que México continúa siendo uno de los países con más violencia hacia esta población en la región. La expectativa de vida de muchas mujeres trans en América Latina sigue siendo dramáticamente baja debido a factores relacionados con violencia, exclusión social, falta de acceso a salud y discriminación estructural (Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2015).

El derecho a la igualdad y no discriminación, reconocido en el artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece con claridad que ninguna persona debe ser discriminada por preferencias sexuales o cualquier otra condición que atente contra la dignidad humana: esto es ley. Asimismo, instrumentos internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos sostienen que todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.

Sin embargo, todavía existen discursos que buscan deshumanizar, ridiculizar o convertir en amenaza la existencia de las personas de la diversidad sexual y de género. El problema de estos discursos no es únicamente moral; sus consecuencias son reales. Cuando una sociedad normaliza el odio, se generan condiciones para la violencia. Y cuando la violencia se vuelve cotidiana, el miedo termina expulsando a las personas de espacios que deberían ser seguros.

Por ello, la lucha contra la homofobia, la transfobia y la bifobia no corresponde solamente a quienes forman parte de la población LGBTI+. Es una responsabilidad colectiva. Porque una sociedad democrática no se mide por la comodidad de las mayorías, sino por la capacidad de garantizar derechos y dignidad a todas las personas, especialmente a quienes históricamente han sido excluidas.

Desde una perspectiva institucional y de derechos humanos, resulta indispensable fortalecer políticas públicas de inclusión, protocolos contra la discriminación, acceso efectivo a la justicia y mecanismos de atención para víctimas de violencia motivada por prejuicios. Pero también es fundamental trabajar desde la educación, las familias y las comunidades. La discriminación no nace sola: se aprende; pero también puede desaprenderse.

Hoy más que nunca necesitamos construir —o deconstruir según el caso— espacios donde ninguna persona tenga que elegir entre su seguridad y su identidad. Donde ninguna persona sea expulsada de su hogar, de su escuela, de su trabajo o de su comunidad por ser quien es.

Donde existir no implique vivir con miedo.

Porque defender los derechos humanos también significa defender el derecho de todas las personas a vivir con dignidad, autenticidad y libertad.

NUMERALIA:

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género, una de cada 20 personas en México se identifica como parte de la diversidad sexual y de género.

El 67.5 % de la población LGBTI+ tiene entre 15 y 29 años, evidenciando que las juventudes son quienes viven de forma más visible las diversidades sexuales y de género.

El 64.9 % de las personas LGBTI+ en México se encuentra soltera, dato que especialistas vinculan con contextos de discriminación familiar y social.

El Estado de México concentra la mayor cantidad de población LGBTI+ del país, con aproximadamente 490 mil personas.

El 37.3 % de las personas de la diversidad sexual y de género en México declaró haber sido discriminada en los últimos 12 meses, convirtiéndose en el grupo poblacional con mayor prevalencia de discriminación en el país.

El 41.8 % de las personas de la diversidad sexual y de género sufrió discriminación por su forma de vestir, apariencia o arreglo personal.

El 16.8 % de las personas de la diversidad sexual indicó haber sido discriminada por sus creencias religiosas, evidenciando la interseccionalidad de las violencias.

Fuentes:

Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021
https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/endiseg/2021/doc/endiseg_2021_resultados.pdf

Encuesta Nacional sobre Discriminación 2022
https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/enadis/2022/doc/enadis2022_resultados.pdf

Portal web SEGOB
Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia
https://www.gob.mx/conapo/articulos/dia-internacional-contra-la-homofobia-la-transfobia-y-la-bifobia-334866?idiom=es

Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Comunicado de prensa
https://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2015/137.asp