El estadio Hidalgo fue escenario de un hecho histórico al albergar el primer entrenamiento a puerta abierta de la selección de Sudáfrica, que afina detalles para su debut en el Mundial 2026 ante México el próximo 11 de junio en el estadio Azteca y un partido amistoso el viernes ante Jamaica.

Desde una hora, familias completas, jóvenes y aficionados al futbol comenzaron a ocupar las gradas del inmueble. Se calcula que alrededor de 3 mil personas acudieron a la cita para observar de cerca a los Bafana Bafana, mientras disfrutaban de botanas, bebidas y el ambiente festivo amenizado con música.

Cuando los seleccionados africanos saltaron al terreno de juego con su tradicional uniforme amarillo y negro, fueron recibidos con aplausos y aficionados que no dejaron pasar la oportunidad de fotografiar y grabar a los futbolistas.

Antes de comenzar la sesión, los jugadores formaron un círculo en el centro del campo. Con la cabeza inclinada y en completo silencio durante un minuto, realizaron una oración o reflexión grupal.

Posteriormente, el director técnico belga Hugo Broos tomó el control de la práctica. Los futbolistas comenzaron a trotar alrededor de la cancha, seguidos por la mirada atenta de los asistentes, quienes respondieron con porras y aplausos. Más tarde realizaron ejercicios de estiramiento y calistenia bajo el intenso sol de la tarde.

Aunque el entrenamiento estaba programado para durar una hora, en los accesos del estadio permanecían decenas de aficionados esperando ingresar. Los fanáticos vestían camisetas de la selección mexicana, de los Tuzos del Pachuca y de otros representativos nacionales, reflejo de la fiebre mundialista que ya comienza a sentirse en la capital hidalguense.

Sobre el césped destacaron figuras como el delantero del Burnley de Inglaterra, Lyle Foster; el guardameta Ronwen Williams y el mediocampista Teboho Mokoena, ambos del Mamelodi Sundowns, así como Olwethu Makhanya, del Philadelphia Union de Estados Unidos, quienes acapararon la atención de los seguidores durante la práctica.