La empresa alemana Audi de Puebla, ubicada en San José Chiapa, despidió a 22 trabajadores que conformaron el movimiento disidente, que buscaba destituir «de manera pacífica» al dirigente sindical, Álvaro López Vázquez.
En conferencia de prensa, extrabajadores señalaron que el despido fue injustificado y que en el transcurso de este año se prevé la salida de otros 600 obreros que fueron contratados de manera eventual.
Juan Aarón Carmona Sánchez y Jaime Abel González Sánchez, dos de los trabajadores afectados, aseguraron que la mayoría de los empleados de la planta están inconformes con la gestión de López Vázquez y exigieron su destitución.
Adelantaron que presentarán sus denuncias respectivas ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) para exigir su reinstalación inmediata.
Sin embargo, descartaron que los despidos tengan que ver con una reducción de la producción, ya que en agosto se incrementará la fabricación de la camioneta Q5 a 750 unidades diarias, cuyo costo en el mercado nacional es de casi un millón de pesos.
Además, los inconformes exigieron que su movimiento se mantenga, aunque hoy sólo quedan 12 de los 30 compañeros del Comité de Destitución Pacífica, con lo que Audi viola la ley y la autonomía sindical.
«Audi es una amenaza para la democracia sindical en México. Los trabajadores buscamos un sindicato legítimo y lucharemos. No más la intervención del gobierno y de la compañía en nuestro sindicato. No más líderes impuestos y no más sindicatos blancos», son las leyendas que se leían en una manta colocada por los inconformes.
Los extrabajadores anunciaron que en los próximos días, a través de los cinco secretarios divisionales, se pedirá al líder del Sitaudi la realización de una asamblea para arreglar la situación.
De risa el «error» por depositar un bono
Eduardo Badillo, otro de los disidentes, opinión que es un burla el error de Audi al depositar un bono de 34 mil pesos a cada trabajador y dos horas después haya pedido que «no se lo gastaran» porque fue una equivocación.
Mencionó que sus compañeros se entusiasmaron porque pensaron que era un «bono colectivo» que desde hace meses prometió la compañía alemana, aunque sólo se trató de una confusión.


























