El entrenador del equipo Lobos BUAP, Rafael Puente del Río negó que jugadores del conjunto se hayan visto involucrados en una pelea tras estar bajo los influjos del alcohol. “No sé de qué me hablan, vengo saliendo de misa con el equipo”.
Y es que por la noche de este sábado y tras la victoria de tres goles a dos contra Pachuca, se dio a conocer por medios locales que Julián Quiñones y William Palacios estuvieron en un antro y al parecer se pasaron de bebidas protagonizando una disputa con alguien del lugar, resultado Julián Quiñones con un golpe en la mano y en la cara.
Puente destacó que estuvo en el hospital para ver a Lucero Álvarez pero no para solucionar ninguna situación de los jugadores lobeznos, “Yo fui a ver a Lucero, ahí estuve un rato”, asimismo negó que se haya dado tal riña.
Tras ser partícipes de la misa de este domingo, reconoció que es importante dar gracias a Dios por las bendiciones que han tenido en la escuadra.






























