Cuatro jóvenes, cuatro comunidades distintas de Puebla, cuatro historias diversas, pero un mismo apoyo e impulso los unen: Una apuesta de futuro.

Floriberto Gallardo Vázquez, Eva María Juárez Cortez, Annet Rocha Díaz y Nereyda Báez Ramos, salieron hace unos años de sus comunidades de origen para romper barreras y continuar sus estudios de licenciatura; nivel que en sus lugares de nacimiento no iban a poder realizar.

Ellos forman parte del programa Una Apuesta de Futuro de la Upaep, que está cumpliendo 10 años de haberse fundado y de contribuir al desarrollo comunitario de las zonas rurales de Puebla y sus alrededores.

Floriberto es de la comunidad de San Miguel Tzinacapan, en el municipio de Cuetzalan, y actualmente se encuentra estudiando la licenciatura en Idiomas, enseñanza y diversidad cultural.

En la ciudad se encuentra desde hace dos años, cuando comenzó la carrea, y comenta el contexto, la forma de desenvolverse ha cambiado, a lo cual se fue adaptando.

Foto: Daniela Portillo

El joven de 19 años puntualizó que cada mes y cada temporada de vacaciones es como va a visitar a su familia, amigos y conocidos.

Su proyecto a futuro es que, tomando en cuenta su origen náhuatl, al terminar la carrera imparta clases en una comunidad indígena, enseñarles otro idioma, sin menos preciar la lengua materna.

Por su parte, Eva María, describió que su comunidad es muy pequeña, por lo tanto a veces las oportunidades no existen ahí. Una mujer, describe, se tiene que enfocar en el campo o en el hogar al terminar los estudios básicos.

Sin embargo, la chica de 22 años, originaria de Guayabal, Nauxontla, Puebla, quien estudia ingeniería en agronomía, precisó que se  siente muy afortunada al pertenecer en el programa “Una apuesta de futuro”, el cual el ha ayudado para sobresalir tanto en lo académico, como en lo personal.

Foto: Daniela Portillo

Otra puesta de futuro es Annet Rocha Díaz, quien cuenta con 20 años, y está estudiando nutrición.

Ella nació en La Preciosita, Tlahupan, y hace unos años conoció este proyecto para apoyar a chicos de comunidades rurales.

“El que volteen a ver hacia las comunidades rurales, indígenas, es una gran oportunidad para nosotros”, comentó.
Foto: Daniela Portillo

Señaló que el lugar donde naces no tiene que ver que es eso lo que te depara en tu destino.

Ella se ha enfrentado al machismo que persiste en su comunidad, ya que al estudiar una licenciatura, hoy la ven con diferente perspectiva, la toman en cuenta y valoran en su comunidad.

“Allá tienen el pensamiento de que las mujeres solo tiene que estar en la casa, cuidar a los hijos o el ganado. Entonces al verme que yo me opuse a eso, ahora me toman en serio y en cuenta”, relató.

En este tenor, Nereyda Báez Ramos, de 22 años, estudia psicología, y sostiene que Una apuesta de futuro ha sido una gran oportunidad para destacar y sobresalir.

Originaria de Cuahutamanca, en el municipio de Cuetzalan, evidencia que en esa zonas no se cuenta con muchos servicios, entonces al llegar a al ciudad es algo nuevo y les abre muchas puertas a conocer muchas cosas.

Foto: Daniela Portillo

Cabe señalar que actualmente con este programa de Upaep, se han beneficiado a más de 160 jóvenes provenientes de diferentes comunidades rurales a lo largo de estos 10 años.

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