Atlixco. Aparentemente pérdida entre puestos de ropa, frutas y verduras está la reina Xóchitl, la última pulquería de Atlixco. En la fachada se pueden observar las pinturas del artista Antonio Lezama Romero, quien también es propietario de este negocio.
Parados ahí uno se imagina que dentro hay un lugar oscuro, sucio y mal oliente, pero al pasar por la clásica puerta de madera, estilo cantina del viejo oeste, se encuentra uno con todo lo contrario, un espacio limpio con mesas, pero sobre todo, con murales y fotografías viejas, hasta las paredes y puertas del sanitario están ilustrada por Antonio Lezama.
Al fondo una rockola moderna, la pantalla es de plana y se controla con unos botones, como si fueran de cajero automático. El repertorio va desde pop hasta banda y narcocorridos. En este martes de tianguis no hay en específico algo que suene a través de ella.
Al ingresar se escucha a uno de los dos clientes que se encuentran en el lugar gritarle a Toño, como lo llaman; “que pidan lo que quieran las damas, yo pago” e inmediatamente se sale de la pulquería por ello el dueño del lugar le respondió “pidiendo y pagando mejor”.
La historia de la reina Xóchitl, nos relata Antonio, se remonta al 2002 cuando los antiguos dueños estuvieron a punto de cerrarla, en aquel tiempo si era una clásica cantina o pulquería, sus clientes asiduos, la gente de las comunidades que vienen a vender sus productos martes y sábados al tianguis de Atlixco.
“Yo ya conocía el pulque, ya venía yo a esta pulquería, por ello cuando nos enteramos que la traspasaban, mi padre y yo decidimos tomarla, poco a poco la hemos mantenido y levantado, seguimos aquí, los dueños anteriores la traspasaron porque prefirieron vender de manera ambulante el pulque y no estar pagando impuestos”, comentó Antonio Lezama.
Y es que la reina Xóchitl tiene su fama pues es ni más ni menos donde a ‘Cayuqui’, el padre del Atlixcáyotl le gusta ir a tomar su pulque, tanto así que Raymon Estange Noel, festejó ahí recientemente sus 85 años de vida, en compañía de sus amigos y seguidores.
Además es la última pulquería establecida en la ciudad, puesto que todos los que venden esta bebida artesanal ancestral lo hacen ya de manera ambulante durante los días de tianguis.
El pulque ya no se produce en grandes cantidades en la región de Atlixco, Toño Lezama platicó que solo para finales de año algunas familias lo elaboran de tal forma que el que se vende en Tlaxcala e Hidalgo, al menos esos son los proveedores de esta pulquería.
En Atlixco existieron 33 pulquerías durante el siglo pasado, en donde los principales consumidores eran los obreros, después los comerciantes, después los albañiles y aquellos señores que les gustaba el agua miel, pero que no se paraban por el negocio, mandaban a traer las jarras a domicilio.
Poco a poco fueron cerrando, gracias a la mala fama que las cerveceras le hicieron a la bebida , aseguró Lezama Romero : “Que si la producían de una manera antihigiénica, que con excremento, que le ponían riatas sucias, etcétera todo para vender la cerveza, pero nada de eso es verdad, el pulque se genera en la misma planta, se hace una especie de jícarita en el centro donde toda el agua miel se recolecta producida por la misma penca, hoy sabemos que es hasta saludable consumirlo”, relató.
Y continuó: “Porque el pulque es un alimento, es bueno para las mujeres que están gestando, tiene vitaminas, beneficios para la flora intestinal, es como la leche o hasta mejor, mucho tiempo se vio como algo para el populacho, para los trabajadores, ahora con este de que lo hacen de sabores está recuperando su fama, más por la zona de Cholula”.
Pero tomar pulque no era en cualquier recipiente, en un inicio se tomaba en las llamadas jícaritas, que como su nombre lo dice, proviene del árbol de jícaro, también del fruto de la güira, se trata de la corteza, la cual es limpiada. Hay quienes la dejan al natural o la colorean, principalmente con fondo rojo y flores multicolores.
Para llevarse un poco de pulque para el camino usaban la misma jícara pero completa, cerrada con un agujero en la parte superior y al centro lo sostenían de la cintura con una cuerda.
Posteriormente llegaron los tarros, los cuales tenían además de un peso considerable, nombres de esta forma en un cristal verde antiguo. Antonio Lezama nos muestra su colección de tarros, entre ellos el tornillo, al cual le cabe un litro de esta bebida, ya que un buen bebedor de pulque consume mínimo cuatro litros al día.
De igual manera muestra una jarra de barro, con relieves hechos de manera artesanal, a la cual le caben cuatro litros de pulque y que era utilizada para que los señores ricos mandaran a comprar su pulque y tomarlo en sus domicilios, y así no visitar el negocio y rozarse con los trabajadores.
En la actualidad en la reina Xochitl, además se ofrecen curados y licores como una variación de los usos del pulque. Antonio Lezama comento finalmente que aunque han pensado llevar el establecimiento a una zona más turística y comercial, el tema de los permisos ante inspectoría no se los han permitido, por ello se enfoca levantar desde hace tres años este local, teniendo música en vivo, dj´s, presentaciones de libros y de arte como fotografía y pinturas.



























