Ante la llegada de granaderos a la sede del Congreso del Estado, feministas plantadas en el inmueble denunciaron que se trató de un acto de represión de parte de los legisladores.
A más de cuatro horas de que ingresarán los elementos de la Policía Estatal las activistas ofrecieron una rueda de prensa para aseverar que no se han cumplido los acuerdos hechos el viernes pasado, además de que se han aplicado tácticas de desgaste e intimidación.
Con la finalidad de evitar que se cumplan los acuerdos programados, y en su lugar presionarlas para que desalojan el lugar.
De acuerdo a las feministas la presencia de estos elementos de la policía es derivado de que los diputados buscan proteger el inmueble de algún tipo de daño que se cause, sin embargo aseguraron que no existe la necesidad, pues se tiene garantizado el respeto al patrimonio histórico de Puebla.
Por lo que llamaron a los legisladores a no seguir dilatando la respuesta que se ha solicitado a su pliego petitorio que inicia con la despenalización del aborto.
“Estas tácticas solo buscan criminalizarnos, sin embargo nosotras no tenemos miedo, pues hemos mantenido la toma pacífica y organizada y fortaleciendo, es una lucha pacífica”.
Recordó que en la mesa de trabajo con el presidente del Congreso del Estado Gabriel Biestro Medinilla se comprometió a presentar el exhorto para que se inicien los diálogos interinstitucionales para lograr con el pliego petitorio.
Así como una mesa de diálogo con diversas organizaciones a favor del aborto, sin embargo hasta el momento no se ha cumplido.
Así mismo lamentaron que algunas diputadas como Nora Merino Escamilla y Vianey García Romero a que demuestren su apoyo con esta causa, pues actualmente, no se ha visto claro su defensa a los derechos de las mujeres.
“Un llamado a la congruencia para que se sumen porque en el acto de intimidación de hace unas horas, diputadas habían tuiteado algunas cosas que no demostraron su apoyo al movimiento, por lo que las llamados a ser congruentes”.
Reiteraron que los visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos llegaron al lugar a solicitud de las activistas pues no contaban con el acceso a un médico.































