Primero establezcamos lo siguiente, en 2016 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJCN) modifica la NOM 046-SSA2-2005 para ordenar a todos los hospitales públicos interrumpir embarazos resultantes de violación sin necesidad de denuncia ante el Ministerio Público. Por violación ya está permitido en las 32 entidades del país.
Identificamos dos posturas en la sociedad organizada ante la legislación del aborto; de quienes se autodenominan “provida” se asume que están a favor de la vida, misma que iniciará con la infancia y es la niñez la más afectada por todos los tipos de violencia.
Es cierto que existen muchas organizaciones civiles que atienden la problemática que afecta a niñas, niños y adolescentes; sin embargo, el Gobierno Federal ya no entrega fondos a organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de eliminar intermediarios en el manejo de recursos públicos; mientras estos procesos se transparentan, las organizaciones no gubernamentales están operando con recursos propios y algunas donaciones.
Quienes están a favor de la despenalización del aborto pugnan para que no se encarcele a las mujeres que deciden abortar, se asume que están por la libertad de decidir. Principalmente solicitan que abortar tampoco sea motivo de discriminación y que haya atención digna en hospitales públicos. Si analizamos objetivamente no son propuestas contrarias, más bien son distintas.
Parece una falla en la comunicación, hasta ahora permanecen separados en una discusión moral que no ética. Ninguno de los grupos en pugna ha solicitado a los gobiernos mesas de trabajo conjuntas o debates públicos donde expongan sendas propuestas y el gobierno ejerza de mediador. Con esto se evidenciaría en qué puntos coinciden y conciliarían las diferencias en favor de los valores que defienden, la libertad y la vida.
La disertación se inicia al preguntar “¿Para qué?” esta pregunta nos coloca en posición creativa, un “¿Por qué?” nos lleva a la respuesta directa de una causa, no son lo mismo. Dicho lo cual, ¿para qué quieren que se prohíba el aborto? ¿Para qué quieren permitir que nazca?, para cumplir con la voluntad de Dios, para defender el derecho a nacer; ahí podríamos cuestionar, ¿nacer con qué calidad de vida? ¿bajo qué condiciones de crianza? Y es altamente probable que en las respuestas encontremos propuestas aceptables como campañas a gran escala que promuevan: la adopción, colectas honestas, trabajo comunitario con becarios, todo a favor de las organizaciones que trabajan con niños en situación de calle o víctimas de violencia sexual, son ejemplos.
Por el otro lado, ¿para qué quieren las mujeres ser libres de decidir sobre su cuerpo? ¿para tener sexo libre de anticonceptivos pues es más cómodo abortar? ¿para exponerse deliberada y libremente al contagio por no usar preservativo? Que disipen dudas los grupos provida y escuchen atentamente que ellas quieren la libertad de decidir para acceder a un aborto seguro sin exponer la vida o la salud.
Es probable descubrir que los dos lados están a favor de la vida pues eventualmente ambos se preguntarán: ¿Para qué llegar al límite de tomar al aborto como opción?, quizá al final ambas partes coincidan en que el problema es la falta de desarrollo humano y educación. En este momento muchos pensarán “eso ya se sabe”; si ya se sabe ¿por qué (causa) no está operando una educación en sexualidad reproductiva eficiente en libros de texto, en medios de comunicación masiva dirigida a toda la sociedad? Con la disertación científica y social se habilitarán ideas que materialicen acciones, flexibilizándose ambas partes para conciliar los contenidos educativos y la forma de educar en sexualidad a la niñez y a la sociedad en general; y, por si fuera poco, concientizar a los hombres pues sin su participación no hay embarazo. Posiblemente ambos grupos terminen solicitando a los legisladores que legislen sus propuestas conjuntas, las tres partes estarían unidas por una causa en común, la niñez. Esto es gobernanza.
Cuestionemos si somos adictos al conflicto o resistentes a la mediación. Por la libertad y protección a la vida evolucionemos hacia el pensamiento lógico, abandonemos el pensamiento tribal; vayamos hacia la negociación pacífica que construya comunidad.
Lo sucedido en Aguascalientes sobre la legislación del aborto, ni como parafrasearlo; un discurso incorrecto, con ademanes ofensivos. Desde la máxima tribuna legislativa de un estado representantes de elección popular convocando a la violencia, inadmisible.