Aquel vándalo que hizo la maldad ya no es el hombre bondadoso de hoy.
Otro de los tratamientos que Du Planet ofrece –aparte del simulador de vidas–, es el Nubrian Nutherapy.

Todo aquél que ha estado frente a un psicoterapeuta, psicólogo o psiquiatra, entenderá que –de acuerdo con las enseñanzas de Fritz Perls (los estratos del yo) –existen unas seis capas, como de cebolla, las cuales se van limpiando a través de las sesiones para llegar el paciente a tocar sus emociones y a partir de ahí, comenzar a romper “la censura” o interrupciones de las que habla Freud.

Hace unas semanas (https://sintesis.com.mx/puebla/2021/04/16/las-cosas-nombre-2/) comenté sobre esta tecnología de inteligencias superiores hallada en la nave espacial que cayera hace unos años en una de las bahías italianas, y que fue la que permitió a la compañía Du Planet desarrollar el programa Nulife Nubrian, a través del cual consiguen ofrecer a las personas mayores de 70 años, una segunda vida.

Pero ahí no paró todo; las investigaciones posteriores arrojaron resultados de altísimo valor para la humanidad.

Tuve la oportunidad de acudir con Cristalia, una amiga de la infancia, de quien conozco su vida, plagada de infortunios, y con Arcadio, amigo de la adolescencia: un pandillero que en un rato malogrado mató a martillazos a uno de sus contrincantes.

El viacrucis de Cristalia comenzó cuando su madre partió muy joven y la niña quedó al descuido de su padre alcohólico –quien la violaba constantemente–; entrada en la adolescencia no soportó tanta vejación y tomó sus cosas para andar el mundo.

Arcadio, por su parte, lideraba a la pandilla –entonces no eran bandas – de su colonia y sorteaba constantemente a sus enemigos, armados con navajas de muelle, manoplas bóxeres, cadenas y chacos –porque en aquellos años, Bruce Lee había puesto el ejemplo.

Cristalia nunca imaginó que 25 años después acabaría cuidando a su padre moribundo, por espacio de varios meses en que no tuvo quién viera por él, así que lo acompañó hasta que expiró y con su muerte ella quiso dejar ir todo el dolor de haber sido convertida en la amante de su padre.

Estas dos almas tenían mucho que contar en terapia, pero aún así, nunca consiguieron limpiar del todo las costras internas que se levantaban de pronto hasta sangrar, evitándoles disfrutar de una vida plena; fantasmas que aparecían cuando todo parecía ir bien.

Al enterarme de los tratamientos de Du Planet, los animé a viajar a Santiago Moringo e inscribirse en el programa Nubrian Nutherapy. Aunque a lo lejos parecieran un perpetrador y una perpetrada, finalmente él había sido una víctima de su entorno y ella de las circunstancias.

En este sentido, Du Planet considera que el sujeto nunca es el mismo; en sus estudios determinan que un adulto responsable, buen ciudadano, excelente esposo y padre de familia, no tiene por qué cargar con un pasado malogrado por las circunstancias –un ambiente nocivo, padres maltratadores, abuso sexual o discriminación–. El individuo merece una nueva vida y dejar atrás las manchas de un pasado ingrato, a veces involuntario.

Del mismo modo veían la situación de Cristalia, así que, ingresados al tratamiento, les fueron borrados todos aquellos recuerdos que los mantenían atados a la desgracia, dejando solamente a dos personas prósperas.

Quitar la basura mental y emocional del pasado es el trabajo que realiza la reprogramación, liberando al individuo de lastres que en nada ayudan al desarrollo de su persona actual.

Hoy, Cristalia está casada con un empresario prominente que inició desde abajo; tiene 2 hijos a quienes ama por sobre todas las cosas; Arcadio se convirtió en un promotor de la vida y el desarrollo personal; viaja por el mundo como conferencista.

Ojalá uno pudiera escupir su pasado fácilmente (El Tigre Blanco, de Aravind Adiga)

F/La Máquina de Escribir por Alejandro Elías
@ALEELIASG

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