En un inusual caso de divorcio, un perro se convirtió en un beneficiario más después de que un juez decidiera otorgarle una pensión y ordenar que sus dueños compartieran los gastos veterinarios y otros gastos extraordinarios.

La Audiencia Provincial de Pontevedra en Vigo, España, ratificó la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 15 de Vigo, que consideró a la mascota como parte interesada en el proceso de divorcio.

Además de decidir la custodia de los hijos y la división de la pensión, el juez también incluyó a la mascota en la disputa, decidiendo que quedaría bajo el cuidado de la mujer.

Dado que el hombre tiene un mayor poder adquisitivo, se estableció que deberá pagar una pensión de 40 euros al mes para los gastos del perro, además de compartir a partes iguales los gastos veterinarios y otros gastos extraordinarios relacionados con la mascota.

Este caso se inició en 2023 y la sentencia fue dictada en febrero, siendo confirmada a finales del año pasado. La Audiencia rechazó un recurso y confirmó la decisión judicial inicial.

Este tipo de decisiones se basan en la Ley de Bienestar Animal en España, que reconoce a las mascotas como seres vivos con sensibilidad y establece que los gastos relacionados con su cuidado deben ser asumidos por sus dueños.

La ley también busca garantizar el bienestar y la protección de las mascotas, imponiendo multas por su incumplimiento, que van desde los 500 euros (poco más de 9,000 pesos) hasta los 200,000 euros (más de 3 millones de pesos).

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