Vin Diesel continúa en el centro de una batalla legal tras conseguir que un juez desestimara cuatro cargos relacionados con discriminación laboral, aunque aún enfrenta graves acusaciones por presunta agresión sexual. El caso fue presentado por su exasistente, Asta Jonasson, quien alega que el actor la acosó en 2010, durante la filmación de Fast Five.
Este martes, el juez Daniel M. Crowley, de Los Ángeles, descartó las demandas basadas en la Ley de Vivienda y Empleo Justo de California (FEHA), al determinar que Jonasson no cumplió con el proceso administrativo requerido. Sin embargo, la causa por despido injustificado y el señalamiento de abuso sexual siguen activos en los tribunales.
Acusación por un incidente en hotel
Según la denuncia, Jonasson habría sido acorralada por Diesel en una suite, donde el actor supuestamente se masturbó frente a ella. La situación, asegura, culminó con su despido al día siguiente, en una llamada realizada por Samantha Vincent, hermana de Diesel y presidenta de su productora, One Race Productions.
La demandante también señala a la compañía y a Vincent como corresponsables, acusándolos de negligencia en supervisión, retención y de provocarle angustia emocional.
Posturas enfrentadas de los abogados
Bryan Freedman, representante legal del actor, afirmó que presentarán pruebas que demostrarán que “las acusaciones ficticias no ocurrieron”. Añadió que están decididos a cerrar definitivamente lo que calificó como una “demanda maliciosa”.
Por su parte, Matthew T. Hale, abogado de Jonasson, reiteró que seguirán defendiendo los derechos de su clienta con firmeza, a pesar de no coincidir con la decisión parcial del tribunal.
Aunque Vin Diesel logró una victoria parcial en los tribunales, la causa principal por agresión sexual sigue avanzando. El caso reabre el debate sobre el abuso de poder en la industria cinematográfica, dejando abierta la discusión entre la opinión pública.





























