El gobernador Alejandro Armenta pidió a los empresarios que construyeron el Centro Integral de Servicios (CIS) condonar la deuda por este complejo, cuyo contrato aún obliga al estado a cubrir 270 millones de pesos anuales hasta el 2037.

En conjunto, restan 3 mil 240 millones de pesos, monto que el mandatario calificó como una carga excesiva para las finanzas públicas.

Armenta señaló que el CIS es otro ejemplo de obras con costos inflados heredadas de administraciones anteriores.

Recordó que su gobierno ya consiguió finiquitar el costo del Museo Internacional del Barroco (MIB), que representaba más de 500 millones de pesos al año.

Reiteró que quienes participaron en esquemas financieros que perjudicaron a la entidad deberían asumir su responsabilidad.

Incluso afirmó que, si él fuera uno de los constructores del CIS, por “vergüenza”, él mismo solicitaría la anulación del adeudo.

El mandatario también comparó este caso con otros proyectos que calificó como onerosos, como las plataformas de Audi, el MIB, el tren turístico Puebla–Cholula, las ciclopistas elevadas y la Estrella de Puebla.

Por ello, anunció que buscará negociar, tal como ocurrió con el Barroco, lo que permitió liberar cerca de 8 mil millones de pesos para el estado.

Armenta incluso planteó que, si los empresarios reconocen el impacto económico y aceptan cancelar el monto pendiente, se podría colocar una placa en señal de reconocimiento.

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