A sus 27 años, Yerani Izayana Flores Arroyo hizo historia en Puebla: se convirtió en la primera mujer diagnosticada con síndrome de Down en obtener el título de licenciada en Artes Plásticas.
Su logro fue reconocido durante una conferencia del gobernador Alejandro Armenta, donde además fue invitada a integrarse al proyecto Yankuilotl, empresa enfocada en la comercialización de semiconductores, software, dispositivos médicos y tecnologías.
En entrevista con este medio, Yerani recuerda que su gusto por el arte empezó cuando era muy pequeña. Su mamá notó que podía pintar por horas y sin descanso. Desde entonces no dejó de practicar.
“Me gusta pintar retratos de anime. Mi personaje favorito es Pikachu porque es mi Pokémon favorito”, contó. A lo largo de su formación ha elaborado más de cien piezas.
Ella, estudió en el Instituto de Artes Visuales del Estado de Puebla, donde uno de sus mayores retos fue adaptarse al ritmo académico. Hoy, con su título en mano, lo resume en una frase sencilla: “Fue mucha perseverancia”.
Su mensaje para otros jóvenes que dudan en estudiar una carrera es: “El cielo es el límite. Si tienes un sueño, no te rindas. Sí se puede”.
Su madre diseñó el “Método Yerani”
La historia de Yerani también está ligada a la de su mamá, la maestra Ivon Virginia Arroyo Castañeda, quien acompañó cada etapa de su formación escolar.
Ella desarrolló el Método Yerani, con el que obtuvo su doctorado en Excelencia Docente. En él, documenta paso a paso los procesos de aprendizaje, adaptación, disciplina y acompañamiento que permitieron a su hija concluir la carrera.
“Siempre estuve con ella. No fue fácil. En la escuela hubo momentos difíciles, comentarios de niños y hasta de docentes. Pero le enseñé a convertir los obstáculos en oportunidades”, explicó.
Añadió que muchos padres reciben con miedo un diagnóstico de síndrome de Down.
“Hay que vivir el proceso, buscar apoyos, informarse y no quedarse solos. Esto se puede lograr. Si alguien necesita orientación, puedo compartir el método. Para eso lo documenté”.
Yerani es una joven independiente y con muchas aspiraciones
Yerani estudia actualmente el tercer semestre de Técnico en Publicidad Gráfica y busca combinarlo con su nueva etapa de inclusión laboral en Yankuilotl.
Su mamá asegura que está lista para afrontar más retos, aunque aún trabajan en uno muy importante: que pueda volver a usar sola el transporte público, algo que dejó de hacer por miedo a la inseguridad.
Fuera de las aulas, Yerani lleva una vida activa: sabe cocinar, nadar, bailar, hacer TikToks, y domina técnicas como óleo, acrílico y carboncillo.
Es independiente en casa y cuida a su perrita, una shih tzu que considera parte fundamental de su terapia.
También tiene novio, Moy, campeón en la disciplina de bochas y representante de Puebla en competencias internacionales.
Una historia que abre camino
La familia Flores Arroyo resume este logro como el resultado de disciplina, constancia y acompañamiento. Para Yerani, es la confirmación de que dedicarse al arte fue la mejor decisión.
Para su mamá, es la prueba de que la inclusión educativa y laboral no solo es posible, sino necesaria.
“Si se pudo con Yerani, también se puede con otros jóvenes. Solo necesitan oportunidades”, concluyó.





























