“Lo triste es su muerte, pero que ensucien su nombre es insoportable”, expresó Sisi, madre de una de las víctimas del ataque armado ocurrido el 14 de febrero afuera del bar Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis.
En entrevista con la periodista Adela Micha, la mujer cuestionó la versión que apunta a que la agresión fue planeada y puso en duda que su hijo haya sido el objetivo del ataque. Señaló que hasta ahora no existe confirmación oficial sobre el móvil de los hechos.
Relató que su hijo, de 33 años, vivió siete años en Barcelona y que hace cuatro meses regresó a México para trabajar con su padre en Tlaxcala. El día de la agresión le avisó que acudiría a celebrar el cumpleaños de una amiga y que regresaría tarde a casa.
También precisó que la camioneta Mercedes Benz relacionada con el caso no pertenecía a su hijo, sino al padre de uno de sus amigos. Consideró que pudo tratarse de una confusión vinculada al vehículo, aunque aclaró que esa posibilidad no ha sido confirmada por las autoridades.
La madre señaló que ha sido doloroso enfrentar versiones difundidas en algunos espacios informativos en las que se atribuyen presuntos nexos criminales a su hijo. Insistió en que dichas afirmaciones carecen de sustento y pidió que se respete su memoria.
Tras los hechos, la Universidad Iberoamericana Puebla, la Universidad de las Américas Puebla y el Instituto Profesional en Terapias y Humanidades informaron que las víctimas eran egresados de sus instituciones.
A través de comunicados, las casas de estudio solicitaron a las autoridades el esclarecimiento del caso y que se sancione a los responsables.
La noche del domingo se realizó una velada en memoria de las víctimas. Además, se convocó a otra ceremonia para el próximo viernes afuera de Sala de Despecho, ubicado sobre Osa Mayor, a un costado de la Estrella de Puebla.




























