Un conflicto por tierras y de carácter familiar habría sido el detonante del multihomicidio ocurrido en la comunidad de Texcala, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, que dejó un saldo de 10 personas asesinadas, entre ellas tres menores de edad. Los principales sospechosos serían familiares de las víctimas.
De acuerdo con la información oficial disponible hasta el momento, un grupo de sujetos armados ingresó al domicilio donde se encontraban las víctimas. En el lugar, nueve personas fueron atadas y asesinadas, mientras que una menor de edad murió por asfixia cuando su madre intentó protegerla de los disparos con su cuerpo. Tras el ataque, los responsables huyeron.
Debido a que la zona presenta deficiencias en la recepción de señal telefónica, el reporte al número de emergencias 911 se realizó hasta los primeros minutos del domingo 17 de mayo, cuando se informó sobre una persona lesionada por impactos de arma de fuego en las inmediaciones del inmueble.
Tras el reporte, corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno desplegaron un operativo en la zona. En el sitio se confirmó la muerte de nueve personas, mientras que una décima víctima falleció durante su traslado a un hospital.
Fue alrededor de las 10:00 horas de ese mismo domingo cuando las autoridades señalaron que la línea de investigación apuntaba a un conflicto familiar.
Este lunes 18 de mayo, durante una entrevista con la periodista Azucena Uresti, la titular de la Fiscalía General del Estado de Puebla, Idamis Pastor, informó que la bebé de un mes y 20 días que murió durante la masacre registrada en Texcala falleció por asfixia y no por impacto de arma de fuego.
La fiscal también dio a conocer que ya fueron identificadas tres personas presuntamente relacionadas con los hechos, quienes serían familiares de las víctimas. Cabe señalar que seis víctimas eran familiares, mientras que cuatro eran trabajadores.
Asimismo, indicó que los cuerpos ya fueron entregados a sus familiares. Sobre las investigaciones, explicó que uno de los elementos que fortalecen la hipótesis de un conflicto familiar es el calibre de las armas utilizadas durante el ataque, correspondientes a .22 y 9 milímetros.
“Lo que nos llevaría a decir que no es un acto del crimen organizado es el calibre de las armas, siendo de .22 y 9 milímetros únicamente, ya que los calibres que usa la delincuencia organizada no son de este nivel”, señaló.

























